Venezuela- Estados Unidos incrementó este miércoles la presión sobre Venezuela tras interceptar e incautar un petrolero frente a las costas del país, una operación que Caracas calificó como un “robo descarado” y un “grave crimen internacional”. La acción forma parte del despliegue naval y militar estadounidense en el Caribe, activo desde agosto, según confirmó el presidente Donald Trump durante una reunión con empresarios en la Casa Blanca.
“Acabamos de incautar un petrolero muy grande, el más grande jamás incautado”, aseguró Trump. De acuerdo con The New York Times, la embarcación —de nombre Skipper— navegaba con falsa bandera y había sido vinculada previamente al contrabando de petróleo iraní. Aunque esta vez transportaba crudo venezolano, el decomiso se ejecutó por orden de un juez estadounidense debido a sus antecedentes con sanciones federales.
El Gobierno venezolano condenó el hecho, acusando a Washington de “piratería” y denunciando que llevará el caso a instancias internacionales. Según la Cancillería, la incautación busca “tapar el fracaso rotundo” del supuesto “show político” en Oslo, en referencia a la ceremonia del Premio Nobel de la Paz otorgado a María Corina Machado, líder opositora y figura central de las tensiones políticas actuales.
Maduro exige “cese del intervencionismo” y advierte unión regional
Durante el cierre de una marcha campesina en Caracas, Maduro exigió el “cese del intervencionismo ilegal y brutal”, respondiendo a advertencias recientes de Donald Trump hacia el presidente colombiano Gustavo Petro, a quien el mandatario estadounidense señaló como “el siguiente” en su presión regional.
Maduro acusó a Estados Unidos de impulsar políticas de cambio de régimen y llamó a una unión con Colombia para “refundar la Gran Colombia” y fortalecer la “emancipación suramericana”. También afirmó que “más temprano que tarde” ambos países impulsarán una “verdadera revolución bolivariana”.
Trump, por su parte, afirmó que no hablará con Petro próximamente y lo acusó de ser “hostil” hacia Estados Unidos, advirtiendo que Colombia tendrá “grandes problemas” si no frena la producción de droga.