Berlín- La imagen de una niña afgana de diez años, concentrada en sus estudios dentro de su hogar en una aldea rural al este de Kabul, fue seleccionada como la mejor fotografía del año en el concurso internacional organizado por Unicef Alemania, informó la organización en un comunicado.
La fotografía, captada por la fotoperiodista francesa Elise Blanchard, forma parte del reportaje titulado “Ser niña en Afganistán” y retrata a Hajira, una menor absorta frente a un libro escolar colocado en el suelo de su vivienda. Según Unicef, la imagen simboliza la resistencia silenciosa pero firme de millones de niñas afganas a quienes se les ha negado el acceso a la educación secundaria desde hace más de cuatro años.
La instantánea transmite la urgencia y fragilidad del momento: los ojos de la niña parecen aferrarse al libro “como si supiera que le queda poco tiempo para estudiar”, destaca la organización.
Durante la ceremonia de premiación celebrada este viernes en Berlín, Elke Büdenbender, madrina de Unicef-Alemania, subrayó que la imagen refleja una realidad dolorosa. “La fotografía ganadora de este año nos muestra lo que significa la infancia para muchas niñas en Afganistán: tienen que luchar por algo que debería ser obvio, el derecho a aprender”, expresó.
Unicef recordó que actualmente más de 2.2 millones de niñas en Afganistán tienen prohibido asistir a la escuela. Aunque la educación primaria sigue siendo posible, las niñas en edad de secundaria ya no tienen permitido estudiar oficialmente, una situación que continúa agravándose. La organización advirtió además sobre el deterioro general del acceso a la educación, que también afecta a los niños, con estancamiento en las matriculaciones y un aumento en el abandono escolar temprano.
El segundo premio del certamen fue otorgado a la fotógrafa Natalia Saprunova, por su reportaje “Los niños en peligro de Mongolia: el devastador impacto de la contaminación atmosférica”. El tercer lugar recayó en el fotógrafo indio Sourav Das, por su trabajo “Niños en las minas de carbón de Jharia pierden su infancia”, realizado en una región conocida como “la ciudad en llamas” por la magnitud de sus yacimientos de carbón.
Según Unicef, los tres trabajos premiados reflejan distintas facetas de la precaria situación que enfrentan millones de niños en el mundo, cuyos derechos son vulnerados a diario y que, con frecuencia, permanecen invisibles ante la comunidad internacional.