México – Tras recorrer festivales internacionales, la película documental ‘Un hijo propio’ llegó este jueves al catálogo de Netflix con una historia basada en un caso real ocurrido en México que busca abrir una conversación sobre la maternidad, las expectativas sociales y la libertad de las mujeres para decidir.
La producción mexicana, dirigida por la cineasta chilena Maite Alberdi, se encuentra además entre los 17 títulos seleccionados por la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC) que aspiran a representar a México en los premios Óscar y Goya.
“Es una gran posibilidad. Yo creo que es una película muy mexicana y muy universal a la vez; es una historia que podría haber sucedido en mi país”, expresó Alberdi a EFE.
La directora ya cuenta con dos nominaciones al Óscar por los documentales ‘El agente topo’, en 2021, y ‘La memoria infinita’, en 2024.
¿Cuál es la historia real detrás de ‘Un hijo propio’?
La película se inspira en el caso de Alejandra Marín Mendoza, detenida en 2009 y posteriormente sentenciada a 13 años y cuatro meses de prisión en el Centro Femenil de Reinserción Social Santa Martha Acatitla, en Ciudad de México, por privar de la libertad a un menor.
Alberdi conoció años después a Marín Mendoza en prisión mientras desarrollaba otro proyecto. Aquel encuentro dio paso a una investigación y, posteriormente, a la decisión de llevar su historia a la pantalla.
El documental reconstruye los hechos mediante actores y testimonios de personas involucradas para profundizar en el deseo de convertirse en madre y las presiones sociales que pueden rodear la maternidad.
Una pregunta que trasciende México
La actriz Ana Celeste Montalvo, conocida por ‘Pedro Páramo’, interpreta la versión joven de Alejandra.
Montalvo explicó que encarnar a la mujer de 26 años representó uno de los procesos más difíciles de su carrera.
“Para mí fue muy duro… subí 10 kilos, me aislé muchos meses de mi familia y amigos para poder entrar al cien en la piel de Ale”, contó.
La película retrata una etapa en la que Alejandra enfrentaba presión de su familia y de su esposo, Arturo Calderón, interpretado por Armando Espitia, para convertirse en madre.
Durante ese periodo atravesó varios abortos espontáneos y un embarazo psicológico que, según se relata, llegó a ser diagnosticado erróneamente como un embarazo real en un hospital público.
“Aunque nuestros contextos son diferentes y han pasado muchos años de este caso, la pregunta de si las mujeres deciden ser madres en plena libertad sigue ahí”, sostuvo Montalvo.
Para Alberdi, precisamente esa interrogante constituye el centro de la película. La directora señaló que las conversaciones generadas durante su recorrido por Europa, Norteamérica y Latinoamérica demostraron que la presión social vinculada a la maternidad trasciende fronteras.
En carrera para representar a México
‘Un hijo propio’ compite con otras 16 producciones por la posibilidad de representar a México en los premios Óscar y Goya.
Entre las películas consideradas por la Academia mexicana también figuran ‘Ceniza en la boca’, de Diego Luna, y ‘En el camino’, de David Pablos.
Mientras se define cuál será la seleccionada, ‘Un hijo propio’ ya está disponible desde este jueves en Netflix, llevando a una audiencia internacional una historia que cuestiona cuánto pesan las expectativas sociales sobre una de las decisiones más personales: convertirse o no en madre.