Nueva York – La empresa Trump Media & Technology Group, propiedad mayoritaria del presidente Donald Trump, dio un paso clave esta semana para incursionar de lleno en el mundo de las criptomonedas con la creación de un fondo cotizado en bolsa (ETF, por sus siglas en inglés) vinculado al bitcoin.
Según medios especializados como CNBC y Bloomberg, NYSE Arca, la plataforma electrónica de la Bolsa de Nueva York, presentó el martes la solicitud oficial para listar el nuevo fondo bajo el nombre Truth Social Bitcoin ETF. Esta es la primera etapa necesaria antes de que los reguladores estadounidenses, como la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), autoricen su operación.
¿Qué es un ETF?
Un ETF (Exchange Traded Fund) es un instrumento financiero que permite a los inversionistas comprar una participación en un fondo que replica el valor de un activo o grupo de activos, como acciones, bonos o, en este caso, criptomonedas. En lugar de adquirir directamente bitcoin, el ETF ofrece una forma regulada y más accesible para invertir en el valor del bitcoin desde el mercado de valores tradicional.
Una apuesta clara al bitcoin
Trump Media anunció la semana pasada que planea recaudar cerca de 2,500 millones de dólares para invertir en bitcoin, lo que consideran parte de una estrategia para construir una «tesorería en bitcoin». De aprobarse, el ETF ofrecería una nueva vía para que el mercado general acceda a este activo digital, usando como plataforma la red social Truth Social, también parte del conglomerado de Donald Trump.
Esta movida posiciona a Trump como un defensor declarado del ecosistema cripto en plena carrera presidencial. «Estados Unidos será la superpotencia del bitcoin», ha dicho en varias ocasiones, en contraste con la postura más cautelosa de la administración de Joe Biden sobre las criptomonedas y la regulación del sector.
Más allá de la política: ¿qué implica este ETF?
Actualmente, existen más de 60 ETF de bitcoin en Estados Unidos, pero la entrada de Trump al sector con un fondo propio podría tener implicaciones políticas y económicas, al mezclar inversión digital con influencia electoral.
Este nuevo fondo, si se aprueba, permitiría a simpatizantes y seguidores invertir no solo en criptomonedas, sino también indirectamente en el ecosistema mediático y digital que impulsa su campaña y su imagen pública.