San Juan – Más de cuatro décadas llevando el cuatro puertorriqueño desde sus raíces tradicionales hasta escenarios sinfónicos e internacionales le valieron al cuatrista, productor y arreglista Quique Domenech su exaltación al Salón de la Fama de la Música de Puerto Rico.
El reconocimiento se realizó durante una ceremonia en el Teatro del Conservatorio de Música de Puerto Rico y celebra una trayectoria que incluye más de 35 producciones discográficas y varios momentos que han marcado precedentes para el instrumento nacional.
“Recibir este reconocimiento representa mucho más que un logro personal”, expresó Domenech, quien dedicó la distinción a los músicos, maestros y artistas que han formado parte de su carrera y, particularmente, al cuatro puertorriqueño.
“Mi mayor satisfacción ha sido verlo crecer, evolucionar y llegar a lugares que quizás nunca imaginamos. Mientras pueda seguir tocándolo, mi compromiso será continuar llevando nuestra música y nuestra identidad a nuevas generaciones y nuevos escenarios”, añadió.
Del coliseo de Bayamón hasta Budapest
Domenech ha dedicado buena parte de su carrera a demostrar que el cuatro puede trascender los límites de la música típica y dialogar con otros géneros y formatos.
Entre sus logros figura convertirse en el primer cuatrista en presentar dos conciertos en un coliseo de Puerto Rico. Uno de ellos fue “30 años Pa’ mi gente”, celebrado en 2015 en el Coliseo Rubén Rodríguez de Bayamón junto a la Orquesta Filarmónica de Puerto Rico.
También fue el primer cuatrista en compartir tarima con esa orquesta durante el Festival del Cuatro de Chicago, celebrado en el Harris Theater.
En 2025 llevó el instrumento aún más lejos al convertirse, según el comunicado, en el primer cuatrista en grabar junto a la Budapest Scoring Orchestra, en Hungría.
De aquella colaboración surgió una versión sinfónica de “Verde Luz”, emblemática composición de Antonio Cabán Vale “El Topo”.
Un cuatro que también sonó en inglés
Otra de las apuestas de Domenech por expandir las posibilidades del instrumento llegó mediante Sonido Tré, agrupación que fundó en 2016 junto a Mayda Belén Rivera y Edgar Omar Ríos.
Con el grupo produjo Listen to the Music, presentado como el primer álbum en inglés producido por un cuatrista puertorriqueño. El proyecto contó con la participación de los productores David Foster y Boh Cooper.
Su trayectoria también incluye dos nominaciones al Latin Grammy, en 2015 y 2016, y presentaciones en lugares como Venezuela, Nueva York, Miami y Hawái, además del Instituto Smithsonian en Washington, D.C.
Una historia que comenzó a los seis años
Nacido en Hato Rey, Domenech comenzó a tocar el cuatro cuando tenía apenas seis años.
Su formación estuvo influenciada por el maestro Manuel Morgado y posteriormente estudió teoría y solfeo en el Instituto de Cultura Puertorriqueña. También perteneció a la Orquesta de Cuatros dirigida por Francisco López Cruz.
Con el paso de los años se convirtió en director musical, arreglista y cuatrista de reconocidas figuras de la música puertorriqueña.
Entre ellas figuran Danny Rivera, Andy Montañez, Gilberto Santa Rosa, Ismael Miranda, Chucho Avellanet, Lucecita Benítez, Tony Croatto, Andrés Jiménez y Haciendo Punto en Otro Son.
También ha trabajado o compartido escenarios con artistas internacionales como Noel Schajris, Margarita “La Diosa de la Cumbia” y Milly Quezada.
Domenech fundó además la agrupación Renacer Campesino y en 1997 inició formalmente su discografía instrumental como solista con Refrescante.
Su ingreso al Salón de la Fama reconoce ahora una carrera dedicada no solo a interpretar el cuatro, sino a preservarlo, transformarlo y llevar su sonido a escenarios que durante décadas parecían reservados para otros instrumentos y géneros musicales.