Madrid (EFE) – El líder supremo de Irán, Ali Jameneí, murió este sábado tras los bombardeos realizados por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní, poniendo fin a casi 37 años al frente del poder político y religioso del país.
La televisión estatal iraní confirmó su fallecimiento horas después de que fuera anunciado por el presidente estadounidense, Donald Trump.
En un comunicado, la Guardia Revolucionaria iraní aseguró que el país perdió a su “gran líder” y calificó su muerte como un acto perpetrado por “terroristas”.
Una figura clave del poder iraní
Jameneí ejercía un control amplio sobre el Estado iraní. Además de guía espiritual, era comandante supremo de las Fuerzas Armadas y su influencia alcanzaba instituciones clave como el Parlamento y el sistema judicial.
Ante el riesgo creciente de un ataque, el líder había designado recientemente posibles administradores del país, entre ellos Ali Lariyani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional.
De activista religioso a líder supremo
Nacido en 1939 en Mashad, dentro de una familia religiosa chií, Jameneí se formó en estudios islámicos en Irak e Irán y participó activamente en el movimiento que derrocó al sha Mohammad Reza Pahlavi durante la Revolución Islámica de 1979.
Fue encarcelado varias veces antes del triunfo revolucionario y posteriormente ocupó múltiples cargos políticos y militares hasta convertirse en el sucesor del ayatolá Ruholá Jomeiní en 1989.
Tensiones internas y conflictos internacionales
Durante su liderazgo enfrentó protestas internas, especialmente tras la muerte en custodia policial de la joven Mahsa Amini en 2022, hechos que provocaron manifestaciones y una fuerte represión denunciada por organizaciones de derechos humanos.
En política exterior, mantuvo una postura firme contra Estados Unidos e Israel, a quienes consideraba los principales adversarios de Irán.
Las tensiones aumentaron tras la guerra entre Hamás e Israel en 2023 y los posteriores ataques israelíes contra instalaciones nucleares iraníes. En 2025, Estados Unidos también bombardeó por primera vez plantas nucleares dentro de Irán.
Escalada militar
La ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel que culminó con su muerte comenzó en la madrugada con ataques en Teherán y otras ciudades estratégicas.
Tras el ataque, la Guardia Revolucionaria iraní anunció que prepara una operación militar de gran escala contra ambos países.