San Juan– El incremento de operaciones militares de Estados Unidos en la isla, en medio de las tensiones con Venezuela, ha reavivado en Puerto Rico la oposición social a una posible remilitarización del territorio, con recuerdos de las luchas que en 2003 lograron expulsar a la Marina de Guerra de Vieques.
Vieques y Culebra: heridas abiertas
Por décadas, la Marina utilizó a Vieques y Culebra como campo de tiro, alquilando incluso sus terrenos a otros países para pruebas armamentísticas. Aunque las maniobras cesaron en 2003, la limpieza de municiones sin detonar sigue inconclusa y comunidades de la zona denuncian graves consecuencias ambientales y de salud, incluida la alta prevalencia de cáncer.
“Seis décadas de militarización nos han dejado terrenos contaminados, población contaminada, educación fracturada, cultura, identidad. La lista es larga”, declaró a EFE Ilandra Guadalupe Maldonado, joven viequense y miembro de la Alianza de Mujeres Viequenses, organización que en 2005 fue nominada al Premio Nobel de la Paz.
Apoyo oficial y rechazo ciudadano
La gobernadora Jenniffer González Colón reafirmó esta semana su compromiso con la estrategia militar estadounidense, tras recibir en la isla al secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth.
“El reposicionamiento en Puerto Rico de fuerza militar para atacar el narcotráfico en toda la jurisdicción del Caribe acaba de comenzar”, señaló, al calificar al presidente venezolano Nicolás Maduro como “líder del cartel en Venezuela”.
El plan incluye desembarcos anfibios, operaciones aéreas y la llegada de aviones F-35 a la isla.
Sin embargo, la oposición política y organizaciones comunitarias advierten sobre los riesgos de repetir la historia. La portavoz de Madres contra la Guerra, Sonia Santiago, condenó que Puerto Rico vuelva a ser base de maniobras:
“Denunciamos que Puerto Rico sea utilizado para invadir países latinoamericanos. La Marina que invadió a Vieques es la misma que hace hoy los ejercicios militares”.
El senador independentista Adrián González calificó de “sumisión total” la postura de la gobernadora y recordó que la salida de la Marina en 2003 fue fruto de una lucha cívica pacífica, no de la voluntad estadounidense.
Nueva movilización
El domingo pasado, cientos de personas se manifestaron frente a la Base Aérea Muñiz, y para este sábado está convocada otra protesta contra la militarización.
Actualmente, EE.UU. mantiene en uso las bases Buchanan, Fuerte Allen, Base Aérea Muñiz, Campamento Santiago, y partes de Ramey y Roosevelt Roads, sumadas a la presencia de la Guardia Nacional.