Puerto Rico mantiene activa su vigilancia ante una situación sanitaria que comenzó a miles de kilómetros de la isla.
La muerte de una investigadora de 28 años que trabajaba en el Instituto de Investigación para el Control de la Peste de Irkutsk, en Siberia, levantó interrogantes internacionales ante la posibilidad de que hubiera estado expuesta a peste neumónica, una enfermedad poco frecuente pero potencialmente grave.
Sin embargo, hasta este miércoles, Rusia no ha confirmado ningún caso de peste relacionado con el incidente.
Las autoridades rusas atribuyen la muerte a una neumonía de origen desconocido y comunicaron a la Organización Mundial de la Salud (OMS) que las pruebas realizadas a los contactos de la investigadora no detectaron patógenos de alto riesgo.
Entonces, ¿por qué Puerto Rico está pendiente?
¿Qué ocurrió en Rusia?
La investigadora, identificada como Darya Shipilova, trabajaba en una institución especializada en el estudio de la peste y otros patógenos peligrosos en Irkutsk.
Shipilova enfermó a finales de septiembre y murió el 2 de octubre tras ser hospitalizada. Algunos reportes de prensa plantearon la posibilidad de que hubiera ocurrido un incidente mientras trabajaba con material de laboratorio, pero las autoridades rusas han negado que se haya confirmado una exposición de ese tipo.
La incertidumbre sobre qué microorganismo provocó su enfermedad llevó a la OMS a solicitar información adicional a Rusia.
La agencia internacional busca determinar qué causó la neumonía grave, qué patógeno motivó las medidas sanitarias adoptadas y qué ocurrió con reportes sobre un segundo trabajador que habría presentado una neumonía de origen indeterminado.
Cerca de 200 personas estuvieron bajo vigilancia
Tras la muerte de la investigadora, alrededor de 200 personas que habían tenido contacto con ella fueron sometidas a vigilancia médica y pruebas.
Rusia informó posteriormente a la OMS que no se detectaron patógenos de alto riesgo entre esas personas y que el periodo de observación médica había concluido.
La OMS mantiene el seguimiento mientras solicita información completa sobre lo ocurrido.
Su evaluación inicial sitúa el riesgo entre moderado y bajo para la región de Irkutsk, bajo para Rusia y muy bajo para Europa.
¿Qué es la peste neumónica?
La peste es causada por la bacteria Yersinia pestis.
Mientras la peste bubónica suele estar relacionada con picaduras de pulgas infectadas, la peste neumónica afecta los pulmones y puede transmitirse entre personas mediante partículas respiratorias en contactos cercanos.
Entre sus síntomas pueden aparecer fiebre, escalofríos, debilidad y dificultad para respirar, además de una neumonía que puede progresar rápidamente.
Aunque puede ser mortal si no recibe tratamiento a tiempo, existen antibióticos efectivos cuando la enfermedad se identifica y trata temprano.
¿Hay algún caso en Puerto Rico?
No se ha informado de ningún caso de peste neumónica en Puerto Rico relacionado con esta situación.
Lo que existe actualmente es vigilancia preventiva.
El secretario de Salud, Víctor Ramos Otero, explicó que las autoridades federales están monitoreando la situación y que ese esfuerzo incluye los aeropuertos y puertos de Puerto Rico.
El programa de bioseguridad del Departamento de Salud forma parte de esa vigilancia y se mantienen protocolos para responder si surgiera alguna situación sospechosa en un punto de entrada.
La División de Epidemiología e Investigación de Salud también mantiene sistemas dirigidos a identificar y responder ante enfermedades y posibles amenazas emergentes para la población.
Vigilancia no significa que exista un brote
Este punto es importante.
La activación o mantenimiento de protocolos no significa que exista un brote en Puerto Rico ni que se haya confirmado uno en Rusia.
Por ahora, el origen de la neumonía que provocó la muerte de la investigadora continúa bajo investigación, mientras Rusia sostiene que no ha identificado casos de peste y la OMS continúa solicitando información. ]
En Puerto Rico, la respuesta se mantiene en una etapa preventiva: observar lo que ocurre internacionalmente y estar preparados para detectar cualquier situación sospechosa en los puntos de entrada a la isla.
Por el momento, más que una alerta para la población puertorriqueña, se trata de una vigilancia sanitaria ante una pregunta que todavía no ha sido contestada: qué provocó realmente la muerte de la investigadora en Siberia.