San Juan — Perder peso sin sacrificar masa muscular es uno de los grandes retos de los tratamientos contra la obesidad. Ahora, investigadores de la Universidad de California en Berkeley identificaron un compuesto que, al menos en animales, consiguió precisamente eso: reducir grasa corporal mientras preservaba significativamente el músculo.
El hallazgo podría resultar particularmente relevante para Puerto Rico debido a la elevada prevalencia de enfermedades metabólicas en la población. Datos del Departamento de Salud correspondientes a 2024 estiman que 17.8% de los adultos en Puerto Rico, aproximadamente 480,952 personas, tenían diabetes. Entre las personas con esta condición, un 83.7% también presentaba sobrepeso u obesidad.
El exceso de peso, además, no es un problema de una pequeña parte de la población. El Plan de Acción para la Prevención de la Obesidad en Puerto Rico 2026-2028 señala que en 2024 la prevalencia combinada de sobrepeso y obesidad alcanzó aproximadamente 72% de los adultos.
¿Qué encontraron los científicos?
La investigación, publicada en Science Advances, estudió un compuesto conocido como ácido 5-tetradeciloxi-2-furoico (TOFA). En experimentos realizados con ratones, el TOFA consiguió que las células utilizaran más grasa para producir energía. Los animales obesos tratados perdieron peso principalmente mediante reducción de grasa sin experimentar una pérdida significativa de masa muscular magra.
Eso lo diferencia del mecanismo utilizado por medicamentos de la familia de los GLP-1. Fármacos como Ozempic y Wegovy, cuyo ingrediente activo es semaglutida, y Mounjaro y Zepbound, basados en tirzepatida, han transformado el tratamiento de la diabetes y la obesidad. Una parte importante de su efecto sobre el peso está relacionada con la reducción del apetito y de la ingesta de alimentos. El enfoque estudiado por los investigadores de Berkeley apunta hacia el otro lado de la ecuación: aumentar la cantidad de energía que utiliza el organismo.
Según los resultados suministrados por los investigadores, las células de los ratones llegaron a gastar hasta 18% más energía, sin que los animales aumentaran su actividad física ni su temperatura corporal.
También mejoró indicadores relacionados con la diabetes
El beneficio observado no se limitó al peso. Los investigadores reportaron mejoras en la sensibilidad a la insulina y el control de la glucosa, así como reducciones en los triglicéridos y mejoras en algunos indicadores de enfermedad del hígado graso. La posible relación con la diabetes cobra especial importancia en Puerto Rico. Además de las aproximadamente 481,000 personas que se estimaba que vivían con la enfermedad en 2024, el Departamento de Salud calculó que unas 141,520 personas tenían prediabetes. Los datos también muestran cómo el problema aumenta con la edad: el 90.6% de las personas con diabetes en Puerto Rico tenía 45 años o más, mientras que entre los adultos de 65 años o más la prevalencia alcanzaba 35.3%.
No necesariamente sustituiría medicamentos como Ozempic
Otro resultado llamó la atención de los científicos. Cuando combinaron TOFA con medicamentos GLP-1 en ratones, observaron mayores mejoras en peso corporal, glucosa, insulina y triglicéridos que cuando utilizaron los tratamientos individualmente. Por eso, los investigadores plantean que, eventualmente, un tratamiento basado en este mecanismo podría funcionar como complemento de los GLP-1 y no necesariamente como sustituto.
Pero todavía no es un tratamiento para pacientes
A pesar de los resultados, hay una advertencia fundamental: TOFA todavía no ha demostrado ser seguro ni efectivo para adelgazar o tratar la diabetes en seres humanos.
Los experimentos descritos fueron realizados en ratones. Por tanto, los resultados no significan que el compuesto pueda utilizarse actualmente como medicamento ni permiten anticipar que producirá los mismos efectos en personas. Lo que sí ofrece el estudio es una posible nueva dirección para desarrollar tratamientos que no dependan únicamente de comer menos para perder peso, sino que ayuden al organismo a gastar más energía y, potencialmente, reducir grasa preservando un componente particularmente importante para la salud: la masa muscular.
En Puerto Rico, donde los datos oficiales colocan tanto la diabetes como el exceso de peso entre los grandes desafíos de salud pública, esa posibilidad hace que la evolución de esta investigación tenga especial relevancia.