Madrid (EFE).- El precio del combustible de aviones casi se duplicó en el último mes, y eso ya está empezando a impactar lo que pagas por un pasaje aéreo. Según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), el queroseno —clave para las aerolíneas— subió de unos 99 dólares por barril a más de 195 dólares en solo semanas, impulsado por la guerra en Medio Oriente.
International Airlines Group (IAG), al que pertenecen British Airways, Iberia, Vueling, Aer Lingus y Level, señala en su informe anual que busca reducir el impacto de la volatilidad cubriéndose por adelantado, «respondiendo tanto a reducciones significativas en la demanda como a cambios repentinos en el combustible».
La política funciona sobre una base de tres años, con coberturas de hasta el 75 % de las necesidades previstas en el corto plazo, que van reduciéndose hasta alcanzar el 20 % en el último año, aunque fuentes de IAG detallan que el dato de cobertura global para 2026 es de aproximadamente el 62 %.
¿Qué significa esto para ti?
Las aerolíneas están enfrentando costos mucho más altos, y eso normalmente se traduce en:
- Pasajes más caros
- Menos ofertas y promociones
- Posibles recortes o cambios en vuelos
¿Por qué suben los pasajes?
El combustible representa hasta un 30 % de los costos de una aerolínea, y con este aumento, las compañías tienen menos margen para mantener precios bajos.
Aunque muchas aerolíneas compran combustible por adelantado para protegerse de subidas, no todo está cubierto. Por eso:
- Algunas ya están ajustando rutas
- Otras han comenzado a cancelar vuelos
- Y varias advierten que la situación podría empeorar si el conflicto continúa
Menos vuelos, menos opciones
El impacto ya se está viendo en la oferta de vuelos:
- El crecimiento de asientos disponibles se está desacelerando
- La demanda también ha bajado
- Rutas entre regiones como Europa, Asia y África ya muestran cambios
Esto puede significar menos disponibilidad y precios más altos, especialmente en temporadas altas. Expertos advierten que si el conflicto se extiende:
- El combustible seguirá subiendo
- Los boletos podrían encarecerse aún más
- Viajar podría volverse menos accesible