Miami (EE.UU.) (EFE).Los cuatro tripulantes de la misión Artemis II se preparan para uno de los momentos más peligrosos de su viaje: el reingreso a la Tierra, una maniobra crítica que pondrá a prueba tanto la nave como sus propios cuerpos.
Tras convertirse en los primeros en más de 50 años en alcanzar la órbita lunar, Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen regresan este viernes en la cápsula espacial Orión, enfrentando velocidades de más de 40,000 kilómetros por hora y temperaturas que pueden alcanzar los 2,700 grados Celsius.
El amerizaje está previsto para las 8:07 p.m. hora de Puerto Rico, en el océano Pacífico, donde equipos de rescate estarán listos para recuperar a la tripulación.
¿Por qué este momento es tan peligroso?
El reingreso es una de las fases más delicadas de cualquier misión espacial:
- La nave entra a la atmósfera como una “bola de fuego” por la fricción
- Los tripulantes sentirán hasta cuatro veces su peso corporal
- El escudo térmico debe resistir temperaturas extremas
- Todo ocurre en unos 13 minutos críticos
Antes de la entrada, la nave se separa de su módulo de servicio y ajusta su posición con propulsores para garantizar un ángulo preciso de descenso.
Así será el aterrizaje
La nave desplegará 11 paracaídas en varias etapas para reducir la velocidad antes de caer al mar. Una vez en el agua, buzos evaluarán la seguridad del área antes de asistir a los tripulantes.
Luego, serán trasladados en helicóptero a un barco para evaluaciones médicas antes de regresar a tierra firme.
Un paso clave para volver a la Luna
Este regreso no solo marca el final de una misión histórica, sino también una prueba crucial para futuras misiones tripuladas a la Luna y eventualmente a Marte.
Como han señalado expertos de la NASA, no hay margen de error: el éxito de este reingreso es clave para el futuro de la exploración espacial.