Washington – Los indultos concedidos por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en su segundo mandato han reavivado el debate nacional e internacional sobre el uso político de la clemencia presidencial. Según un análisis del Washington Post, Trump ha otorgado alrededor de 1.600 indultos en 2025, muchos de ellos a figuras vinculadas al narcotráfico, la corrupción, el fraude o incluso al ataque al Capitolio de 2021.
Entre los casos más recientes se encuentra el indulto total al expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, condenado a 45 años de prisión por narcotráfico. Trump justificó su decisión alegando que se trató de una “trampa” del gobierno de Joe Biden, una defensa que críticos consideran contradictoria frente a sus ofensivas contra el crimen organizado en Latinoamérica, incluyendo acciones contra lanchas asociadas al Tren de Aragua y al Cartel de los Soles.
El análisis apunta que Trump ha concedido clemencia a al menos 10 personas condenadas por delitos de drogas, entre ellos el histórico líder de pandillas de Chicago Larry Hoover y el capo de Baltimore Garnett Smith.
El indulto al congresista demócrata Henry Cuéllar, acusado en 2024 de aceptar sobornos por 600.000 dólares, también generó controversia. Trump argumentó que se trataba de una persecución política del gobierno de Biden. Cuéllar había criticado públicamente la política migratoria del entonces mandatario demócrata.
Otro caso destacado es el del excongresista George Santos, cuya condena de más de siete años por fraude y robo de identidad fue conmutada por Trump. El presidente lo describió como “un poco pícaro”, pero afirmó que “hay muchos pícaros en el país” que tampoco deberían pasar años en prisión.
También recibió clemencia el empresario David Gentile, sentenciado por un esquema de fraude que afectó a más de 10.000 inversionistas, y el cofundador de Binance, Changpeng Zhao, condenado por blanqueo de dinero. Este último indulto generó especial atención debido al vínculo entre Binance y World Liberty Financial, la firma de criptomonedas asociada a la familia Trump.
El 20 de enero de 2025, en su primer día de regreso a la Casa Blanca, Trump indultó a todos los condenados y acusados por el ataque al Capitolio del 6 de enero de 2021, incluso aquellos señalados por sedición.
Otro caso polémico es el del empresario Joseph Shwartz, quien habría pagado hasta un millón de dólares a un lobby con la esperanza de obtener clemencia, según el Washington Post. Aunque la Casa Blanca niega vínculos con grupos de presión, el indulto alimentó las percepciones de un sistema de “pago por clemencia”.
Liz Oyer, exabogada de indultos en la administración Trump, afirmó que esta tendencia evidencia “la erosión de un sistema donde cada vez pesan más el dinero y la influencia política”.
La creciente lista de perdones —y los perfiles de los beneficiados— han convertido los indultos presidenciales en un termómetro del poder político y en una práctica cada vez más cuestionada tanto por expertos legales como por sectores bipartidistas.