Illinois – Una iglesia cristiana en el área de Chicago provocó fuerte controversia al instalar un pesebre inspirado en la política migratoria de la Administración Trump, donde el Niño Jesús aparece esposado y cubierto con papel aluminio, mientras que la Virgen María y San José llevan máscaras antigás como referencia a las armas químicas utilizadas durante operativos federales en la región.
La instalación, ubicada en la iglesia bautista Lake Street, en la ciudad de Evanston, busca provocar reflexión al reimaginar la escena bíblica como una familia migrante huyendo de la persecución, en referencia al relato bíblico de la huida a Egipto y las prácticas contemporáneas de detención de inmigrantes.
“Si Jesús hubiera nacido en Estados Unidos ahora mismo, ¿cómo sería su pesebre?”, plantearon los responsables de la iglesia.
La ministra asociada Jillian Westerfield, encargada de la instalación, explicó a EFE que la idea surgió al establecer paralelos entre la sagrada familia como refugiada y los miles de migrantes afectados por las políticas migratorias endurecidas desde enero pasado, incluyendo detenciones masivas, deportaciones y la participación de la Guardia Nacional.
Según Westerfield, las imágenes —aunque inquietantes— reflejan “una escena de separación familiar forzada” y denuncian abusos como los ocurridos durante la operación migratoria “Midwest Blitz”, donde se documentó el uso de esposas y mantas térmicas similares a las colocadas al Niño Jesús del pesebre.
El pesebre ha desatado duras críticas: algunos lo califican de “herejía” y “blasfemia”, e incluso desconocidos removieron parte de sus elementos, como la máscara de María y las bridas del Niño Jesús, que luego fueron repuestas.
Sin embargo, los líderes de la iglesia sostienen que el propósito no es político sino moral.
“Nadie debe ser tratado de esa forma”, afirmó Westerfield, señalando que la intención es visibilizar la deshumanización que enfrentan las familias migrantes.
El reverendo principal, Michael Woolf, subrayó que esperan que quienes vean la instalación reflexionen sobre las familias que huyen de la violencia y se enfrentan a separación, detención y abuso en su tránsito hacia Estados Unidos.
La iglesia, que se define como santuario de indocumentados, ya ha realizado pesebres con mensajes provocadores; entre ellos, uno presentado en 2023 donde el Niño Jesús aparecía rodeado de escombros en referencia a la guerra en Gaza.