Ciudad Vaticano – El papa León XIV afirmó este miércoles que “si no es cuidador del jardín, el ser humano se convierte en su devastador”, durante la catequesis de la audiencia general celebrada ante miles de fieles en la plaza de San Pedro. El pontífice subrayó que la relación entre la fe cristiana y la ecología es inseparable, y que el cuidado del planeta forma parte esencial de la misión espiritual.
“Cultivar y custodiar el jardín es la tarea originaria que Jesús llevó a su término”, expresó, destacando que la muerte y resurrección de Cristo constituyen el fundamento de una espiritualidad de ecología integral. Sin ella —advirtió— “las palabras de la fe se quedan sin conexión con la realidad y las palabras de la ciencia se quedan fuera del corazón”.
El papa explicó que la esperanza cristiana responde a los desafíos actuales de la humanidad “deteniéndose en el jardín donde se colocó al Crucificado como una semilla, para volver a brotar y dar mucho fruto”. Por esta razón, reiteró la necesidad de una conversión ecológica, la cual “los cristianos no pueden separar del seguimiento de Jesús”.
León XIV señaló que muchas personas buscan hoy una relación más directa con la creación, en busca de una nueva armonía que sane “tantas laceraciones” producidas por la crisis ambiental.
Continuidad con el mensaje ecológico de Francisco
En estos primeros meses de pontificado, el papa estadounidense y peruano ha mantenido un firme énfasis en la defensa de la creación, siguiendo la línea trazada por su predecesor, Francisco, autor de la encíclica Laudato si’.
Durante su discurso reciente a las Iglesias del Sur Global reunidas en el Museo Amazónico de Belém (Brasil), en el marco de la COP30, León XIV instó a adoptar acciones concretas contra el cambio climático y lamentó la falta de “voluntad política de algunos”.
También defendió el Acuerdo de París, describiéndolo como la herramienta “más poderosa” para proteger a las personas y al planeta. “Ha impulsado un progreso real —dijo—, pero debemos ser honestos: no es el Acuerdo el que está fallando, sino nuestra respuesta”.