Panamá – El Gobierno de Panamá aprobó este martes un programa nacional de verificación de carga que incluye la creación de una agencia especial para inspeccionar contenedores en los puertos, en respuesta a los señalamientos internacionales sobre la infiltración del narcotráfico en su sistema logístico.
El decreto, ratificado por el Consejo de Ministros, establece el Programa de Coordinación Interinstitucional y Asistencia Intergubernamental de Verificación de Carga, que se aplicará en todo el territorio panameño.
Tecnología no intrusiva para la detección de drogas y contrabando
La nueva normativa dispone que toda carga en contenedores, incluso los vacíos, podrá ser verificada mediante tecnología no intrusiva, con el objetivo de garantizar la seguridad del comercio internacional y prevenir el uso ilícito de los puertos panameños.
La Autoridad Nacional de Aduanas (ANA) será la entidad encargada de implementar el programa, en coordinación con agencias de seguridad y control fronterizo, dentro de la estrategia contra el crimen organizado, el terrorismo, el contrabando y la proliferación de armas.
“Entre una de las principales modalidades que hay en el narcotráfico está la contaminación de los contenedores en sus estructuras, el techo, el piso del contenedor, y nosotros hemos tenido casos que con esta tecnología es la única forma de poder detectarlo”, explicó Soraya Valdivieso, directora de la ANA, tras la aprobación del decreto.
El contexto: decomisos y denuncias internacionales
La decisión del Ejecutivo se produce tras el reciente decomiso de cuatro toneladas de cocaína en un buque procedente de Panamá y con destino al puerto español de Vigo, interceptado por el Grupo Especial de Operaciones (GEO) de la Policía Nacional de España.
El operativo, coordinado con información de la DEA estadounidense, culminó con la detención de nueve tripulantesdel barco, que navegaba bajo bandera de Tanzania, a unas 600 millas del archipiélago de las Islas Canarias.
Un informe reciente de la Organización Mundial de Aduanas (OMA) alertó que los puertos panameños están altamente infiltrados por el narcotráfico, señalando que las redes criminales contaminan contenedores para transportar cocaína desde Sudamérica hacia Estados Unidos y Europa.
Según datos oficiales, Panamá decomisó unas 80 toneladas de drogas en 2024, consolidándose como uno de los principales puntos de tránsito de cocaína en el hemisferio.