Miami — La NASA inauguró este viernes su primer túnel de viento en más de 40 años, una instalación diseñada para mejorar la seguridad y el rendimiento de futuras aeronaves, cohetes y vehículos de exploración espacial, con especial atención a las misiones hacia la Luna y Marte.
El laboratorio permitirá simular condiciones de vuelo para probar prototipos de aviones y naves espaciales antes de realizar pruebas reales, ayudando a identificar posibles fallas de diseño y reducir riesgos.
«La Instalación de Investigación de Dinámica de Vuelo es el primer gran túnel de viento nuevo de la NASA en más de 40 años y nos proporciona una potente plataforma para poner a prueba las ideas y tecnologías que darán forma al futuro de la aviación y la exploración», expresó el administrador de la NASA, Jared Isaacman.
La nueva instalación, ubicada en el Centro de Investigación Langley, en Virginia, alcanza velocidades de aire de hasta 188 kilómetros por hora, el doble que los túneles de viento anteriores de la agencia.
Además, cuenta con una cámara de pruebas de seis metros de diámetro, lo que permitirá evaluar modelos más grandes y pesados, incluidos aviones, naves espaciales, paracaídas y otros sistemas de vuelo.
Según la NASA, el centro será clave para desarrollar tecnologías que apoyen futuras misiones de aterrizaje en la Luna y el diseño de aeronaves capaces de operar en la atmósfera de Marte y otros destinos del sistema solar.
La agencia también destacó que la instalación consume menos energía que las anteriores y servirá para investigar nuevas tecnologías aplicables a drones, aeronaves comerciales, aviones militares y vehículos experimentales.