Washington– La gobernadora de la Reserva Federal Lisa Cook presentará una demanda contra el presidente Donald Trump, luego de que este le notificara por carta su destitución “con efecto inmediato”. El abogado de la economista, Abbe Lowell, aseguró este martes que el mandatario no tiene autoridad para cesarla de su cargo.
“El presidente Trump no tiene autoridad para destituir a la gobernadora de la Reserva Federal Lisa Cook. Su intento de despedirla, basándose únicamente en una carta de recomendación, carece de fundamento fáctico y legal. Presentaremos una demanda contra esta acción ilegal”, señaló Lowell en un comunicado.
La decisión se produce después de que Bill Pulte, director de la Agencia Federal de Financiamiento de la Vivienda, enviara una carta al Departamento de Justicia solicitando una investigación sobre dos hipotecas a nombre de Cook. Sin embargo, hasta el momento no se ha abierto ninguna pesquisa oficial en su contra.
Pese a la falta de cargos, Trump intensificó en los últimos días los ataques contra la economista a través de su red social Truth Social, exigiendo su renuncia. El lunes cumplió su amenaza y publicó la carta de despido, en la que alegó que existían “suficientes razones para creer” que Cook habría hecho declaraciones falsas sobre acuerdos hipotecarios.
De acuerdo con la ley, un presidente estadounidense puede destituir a un miembro de la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal solo por “causa justificada”, lo que implica mala praxis o conducta delictiva, pero no un simple desacuerdo en materia de política monetaria. Cook, nominada en 2022 por el expresidente Joe Biden, reiteró que no abandonará su puesto.
Hasta ahora, la Reserva Federal no se ha pronunciado sobre el caso ni ha confirmado si Cook continúa ejerciendo sus funciones. De concretarse su salida, Trump tendría la posibilidad de nombrar a un sustituto, lo que ampliaría la influencia de sus designados en la Junta de Gobernadores que define la política monetaria.
El conflicto se enmarca en la presión constante que la Administración Trump ejerce sobre la Fed y su presidente, Jerome Powell, para reducir los tipos de interés, en un pulso que analistas interpretan como un desafío a la independencia de la institución.