San Juan – Puerto Rico vive un momento de gran actividad turística. El clima cálido, sus playas de ensueño, la gastronomía y la oferta cultural, sumados a eventos masivos y residencias artísticas de alto perfil, han atraído a visitantes de todo el mundo. En medio de esta efervescencia, El Foster Club quiere recordar que, además de disfrutar del concierto, la playa y la vida nocturna, hay una experiencia que también puede cambiarte la vida: adoptar un sato boricua antes de regresar a casa.
Esta organización sin fines de lucro, fundada en 2016, ha rescatado a más de 6,000 perros y gatos que han sido abandonados o maltratados. Sin albergue físico propio, opera gracias a una extensa red de voluntarios y hogares temporeros que acogen a los animales mientras se les proporciona atención veterinaria, vacunas, esterilización y el cuidado necesario para su recuperación.
Su misión va más allá del rescate: busca crear conexiones humanas con estos animales, brindando segundas oportunidades a seres que ya han conocido el abandono.
El Foster Club facilita adopciones. A través de su página web, los interesados pueden completar la solicitud de adopción y coordinar el envío de su futura mascota. También existe la modalidad “Foster to Adopt”, que permite convivir temporalmente con el perro antes de formalizar la adopción, asegurando que la integración sea la adecuada para ambas partes.
En un momento en que Puerto Rico recibe a miles de visitantes atraídos por grandes espectáculos y experiencias exclusivas, la isla ofrece también la oportunidad de llevarse un recuerdo distinto y lleno de significado: la adopción de un sato rescatado. Entre quienes disfrutan de la música y el ambiente local, ha surgido la idea de que “después del concierto, lo mejor que puedes llevarte de Pe-Erre es un perrito”, un mensaje que conecta el auge turístico con la posibilidad de salvar una vida animal.
Además de adoptar, el público puede ayudar donando a través de ATH Móvil, PayPal o Amazon Wishlist, así como ofreciendo su hogar como refugio temporero para animales en recuperación. Cada contribución fortalece una red que opera a contrarreloj para rescatar y reubicar a los animales más vulnerables de la isla.