La prestigiosa revista científica Nature publicó su lista anual Nature’s 10, destacando a las diez personas que marcaron los momentos más importantes de la ciencia en 2025. El editor Brendan Maher resume que, pese a ser “un año difícil para la ciencia en todo el mundo”, el trabajo de investigadores, clínicos y expertos demostró que la innovación y el rigor científico siguen abriendo fronteras.
La figura central del listado es la inmunóloga Susan Monarez, a quien Nature describe como la “guardiana de la salud pública”. Monarez se enfrentó a la administración del presidente estadounidense Donald Trump luego de que se le ordenara aplicar políticas de vacunación sin respaldo científico. Un mes después de ser nombrada directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), fue despedida tras negarse a obedecer dichos mandatos. “Me despidieron por mantener la integridad científica”, declaró ante el Congreso.
El listado también presenta algunos de los hitos científicos del año, comenzando con la imagen que dio la vuelta al mundo: el primer bebé en recibir una terapia genética personalizada para tratar la enfermedad ultra rara CPS1. El pequeño “KJ”, de apenas seis meses, fue sometido a una edición genética experimental que parece haber curado su padecimiento. Nature destaca el reto que ahora enfrenta la comunidad científica: cómo garantizar que otros niños con enfermedades similares tengan acceso a tratamientos igual de innovadores.
Entre las figuras biomédicas del año aparece también la neuróloga Sarah Tabrizi, del University College de Londres, cuyo equipo desarrolló una terapia capaz de ralentizar el avance del mal de Huntington, una enfermedad devastadora y hereditaria del sistema nervioso.
Otro de los destacados es el investigador agrícola Luciano Moreira, de la Fundación Oswaldo Cruz en Brasil, fundador de la primera fábrica mundial de mosquitos infectados con la bacteria Wolbachia. Estos insectos, modificados para perder la capacidad de transmitir virus como el dengue, representan una de las apuestas más ambiciosas en salud pública.
Avances que redefinen la tecnología, el espacio y la biología
La lista también incorpora figuras que rompieron esquemas en áreas más allá de la biomedicina. El empresario chino Liang Wenfeng revolucionó el campo de la inteligencia artificial con DeepSeek, un modelo lingüístico de alto rendimiento construido con una fracción de los recursos utilizados por los gigantes tecnológicos. Su carácter abierto y descargable lo convirtió en una herramienta clave para científicos de todo el mundo.
En astronomía, Nature reconoce al físico Tony Tyson, pionero en el desarrollo del Observatorio Vera Rubin, que este año inauguró la mayor cámara digital del planeta desde el norte de Chile. El telescopio, valorado en 810 millones de dólares, permitirá explorar el universo desde una perspectiva sin precedentes.
En biología molecular, la israelí Yifat Merbl, del Instituto Weizmann, fue destacada por descubrir una faceta completamente nueva del sistema inmunitario al estudiar los proteasomas, los centros de reciclaje molecular de las células.
A nivel global, la funcionaria sudafricana Precious Matsoso logró un hito histórico al liderar la negociación del primer tratado mundial de preparación para pandemias, acordado en mayo tras años de discusiones entre países.
El científico de datos indio Achal Agrawal también figura en la lista por identificar fallas críticas de integridad en investigaciones nacionales, impulsando reformas trascendentales en la clasificación universitaria de su país.
La selección cierra con la geocientífica china Mengran Du, quien encabezó una expedición submarina a 9,000 metros de profundidad, donde documentó un ecosistema desconocido repleto de criaturas jamás vistas.
Más que un top 10: una radiografía del año científico
Nature recalca que no se trata de un ranking, sino de una mirada curada a las historias, desafíos y avances que definieron 2025. Desde descubrimientos disruptivos hasta batallas por defender la integridad científica, la lista captura un año complejo, pero lleno de esperanza para el futuro del conocimiento.