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Menos puertorriqueños se enlistan en el Ejército de EE. UU. en medio de preocupaciones por trato, salud y beneficios

Por Mardelis Jusino • 24 de abril de 2026

Veteranos y reclutas citan racismo, acoso y retos tras el servicio, mientras datos reflejan una caída en el reclutamiento.

San Juan — El número de puertorriqueños que optan por enlistarse en las Fuerzas Armadas de Estados Unidos ha disminuido en los últimos años, en medio de preocupaciones que van desde experiencias de discriminación y acoso hasta el impacto del servicio en la salud física y mental, así como interrogantes sobre los beneficios disponibles tras completar el servicio.

Según la agencia española de noticias EFE, datos del censo indican que el reclutamiento en la isla cayó un 11% entre 2021 y 2025. En la Guardia Nacional Aérea, por ejemplo, la cifra de nuevos reclutas pasó de 122 en 2020 a 68 en 2025, una reducción significativa que refleja una tendencia más amplia observada en distintas ramas militares a nivel nacional.

Funcionarios militares atribuyen parte de esta caída a percepciones erróneas y desinformación sobre el servicio, señalando que muchos jóvenes y sus familias tienen una visión desactualizada de las oportunidades y condiciones dentro de la milicia. Sin embargo, testimonios de veteranos y exmiembros ofrecen una perspectiva más compleja.

Frankie Pérez, veterano que sirvió en Irak y Arabia Saudí, recuerda haber enfrentado discriminación racial durante su tiempo en el Ejército. Su regreso a Puerto Rico también estuvo marcado por dificultades de salud mental, incluyendo un intento de suicidio años después de su servicio, del cual logró recuperarse con apoyo familiar y comunitario.

Por su parte, Nagelys Cristal Viera, exsoldado del Ejército, describió retos particulares como mujer, incluyendo episodios de acoso sexual y dificultades para ser tomada en serio en roles de liderazgo. Aun así, señala que su experiencia también le abrió oportunidades, como el financiamiento de sus estudios universitarios.

Para algunos jóvenes, el atractivo del servicio militar sigue siendo principalmente económico. Alejandro Ayala, de 20 años, decidió enlistarse en el Cuerpo de Marines buscando estabilidad financiera y acceso a educación superior. Como él, muchos reclutas provienen de entornos donde las oportunidades económicas son limitadas y el servicio representa una vía de movilidad social.

El caso de Puerto Rico tiene particularidades adicionales. Aunque sus residentes son ciudadanos estadounidenses y pueden servir en las Fuerzas Armadas, no cuentan con todos los derechos políticos de quienes viven en los estados, una realidad que ha sido parte del debate histórico sobre la relación entre la isla y Estados Unidos.

A medida que el reclutamiento continúa disminuyendo, el fenómeno plantea preguntas sobre cómo equilibrar los beneficios que ofrece el servicio militar con las experiencias reportadas por quienes han servido, y sobre qué factores están influyendo en las decisiones de una nueva generación de puertorriqueños.

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