San Juan — La preocupación por el costo de vida, la estabilidad económica y las oportunidades de futuro está llevando a cada vez más puertorriqueños, especialmente jóvenes, a considerar hacer sus maletas.
Así lo revela la más reciente Radiografía del Consumidor de la Cámara de Mercadeo, Industria y Distribución de Alimentos (MIDA), que encontró que el 33% de los encuestados ha pensado abandonar Puerto Rico durante los próximos uno a tres años.
El dato cobra relevancia porque se trata del nivel más alto observado desde los años posteriores al huracán María y la secuencia de terremotos que impactó la isla.
Los jóvenes son los más inclinados a irse
El estudio encontró que la intención de emigrar es particularmente alta entre los integrantes de la Generación Z, de 18 a 27 años. Un 57% de quienes pertenecen a este grupo indicó que ha considerado mudarse fuera de Puerto Rico.
La tendencia también alcanza a otras generaciones:
- 37% de los millennials (28 a 42 años)
- 30% de la Generación X (43 a 58 años)
- 22% de los baby boomers (59 a 77 años)
Para los investigadores, la cifra refleja una preocupación creciente sobre la percepción de calidad de vida y las oportunidades disponibles en la isla.
El consumidor se siente pesimista
La encuesta también encontró señales de desconfianza sobre la economía.
Un 66% de los participantes describió la situación económica actual de Puerto Rico como mala o muy mala.
Además, cuando se les preguntó cómo visualizan la economía dentro de un año, el 54% respondió que espera que esté peor o algo peor.
Menos dinero para gastar
Los hallazgos reflejan además cambios en la manera en que las familias administran sus presupuestos.
Durante el último año:
- El gasto en alimentos se redujo en promedio un 5%, equivalente a unos $19 menos.
- El gasto en productos para el hogar cayó un 14%, o aproximadamente $18 menos.
Estos ajustes sugieren que muchos consumidores están siendo más cuidadosos con sus compras y priorizando gastos esenciales.
Cambian los hábitos de salud
Otro hallazgo importante fue el crecimiento en el uso de medicamentos para el control de peso y la diabetes conocidos como GLP-1, entre ellos Ozempic y medicamentos similares.
El estudio detectó un aumento de 8% en el uso de este tipo de tratamientos.
Según los investigadores, esto refleja un consumidor más enfocado en la salud preventiva y en reducir riesgos asociados a enfermedades crónicas.
La tendencia también está influyendo en los hábitos de compra, con más personas buscando alimentos considerados saludables y reduciendo el consumo de productos altamente procesados o con alto contenido de azúcar.
Una señal para el país
Para la industria de alimentos, la posible salida de miles de consumidores representa un reto económico importante.
Menos residentes significan menos clientes, menor actividad económica y una base contributiva más pequeña.
Pero más allá de las implicaciones comerciales, el estudio plantea una interrogante mayor: si una parte significativa de los jóvenes cree que tendrá una mejor calidad de vida fuera de Puerto Rico, ¿qué necesita cambiar para convencerlos de quedarse?