Oslo – La líder opositora venezolana María Corina Machado reafirmó que regresará a Venezuela pese a los “riesgos exactos” que enfrenta, luego de viajar en secreto a Noruega para recoger el Premio Nobel de la Paz 2025. En una entrevista divulgada por la cadena BBC, Machado aseguró que estará “donde sea más útil” para la causa democrática venezolana, aun cuando el gobierno de Nicolás Maduro la acusa de terrorismo y ha advertido que debe cumplir cadena perpetua.
Machado, quien permaneció oculta durante meses, relató que salir del país fue una operación extremadamente riesgosa. Según reportó The Wall Street Journal, la dirigente se disfrazó, pasó diez controles militares sin ser identificada y finalmente escapó en una lancha de madera desde un pueblo pesquero. La operación tomó dos meses de planificación y contó con el apoyo de una red clandestina de venezolanos dedicados a ayudar a opositores a huir.
Su llegada a Oslo generó escenas emotivas: apareció en un balcón de hotel donde fue recibida con vítores de “valiente”, mientras la multitud entonaba el himno nacional venezolano. “Durante más de 16 meses no he podido abrazar ni tocar a nadie… en cuestión de horas pude ver a las personas que más quiero”, expresó visiblemente conmovida.
La opositora —inhabilitada para participar en las elecciones presidenciales de 2024, cuyos resultados fueron ampliamente cuestionados internacionalmente— insistió en que el régimen de Maduro debe ser entendido como “una estructura criminal”, financiada por el narcotráfico y el tráfico de personas. Llamó nuevamente a la comunidad internacional a cortar esos flujos ilícitos para permitir la transición en Venezuela.
Interrogada sobre si apoyaría una intervención militar estadounidense dentro del país, evitó responder directamente y se limitó a acusar a Maduro de haber “entregado la soberanía a organizaciones criminales”. También aseguró que su equipo está preparado para formar un gobierno de transición y que incluso propuso reunirse con representantes del chavismo, pero “lo rechazaron”.
La BBC reveló que el Nobel mantenía en secreto incluso para el Instituto Nobel la ubicación de Machado y la confirmación de si llegaría a tiempo a la ceremonia, donde inicialmente su hija, Ana Corina Sosa, recibió el reconocimiento en su nombre. Finalmente, Machado logró llegar a Oslo de manera encubierta y ahora se prepara para su eventual regreso a Venezuela, un retorno que podría reconfigurar el clima político del país.