La Guaira- El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) estimó que alrededor de 680,000 niños requieren asistencia humanitaria tras los terremotos que afectaron el norte de Venezuela hace ocho días y que, hasta el momento, han dejado más de 2,200 fallecidos y 11,000 personas heridas.
La portavoz regional de comunicaciones de Unicef para América Latina, Sendai Zena, explicó que la organización busca brindar apoyo a 232,000 menores y trabaja para movilizar 52 millones de dólares que permitan ampliar la respuesta humanitaria.
Según la agencia, muchos niños enfrentan no solo la pérdida de sus hogares, sino también la de familiares cercanos, por lo que el apoyo psicológico se ha convertido en una de las prioridades, junto con la atención médica, las campañas de vacunación, el acceso a agua potable y la creación de espacios seguros para actividades recreativas.
Unicef advirtió que una de las necesidades más urgentes continúa siendo el acceso al agua potable, mientras miles de familias permanecen en refugios temporales habilitados por el Gobierno venezolano y las agencias de las Naciones Unidas.
Los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 representan el desastre sísmico más mortífero registrado en Venezuela en el último siglo. Las autoridades reportan más de 12,000 personas damnificadas, mientras continúan las labores de asistencia en los estados afectados.
Diversas agencias de la ONU mantienen operaciones en campamentos temporales para brindar ayuda humanitaria a las familias que permanecen desplazadas.