Servicios Combinados – Los líderes del Grupo de los Siete (G7) se reunieron por videoconferencia para analizar el impacto económico de la guerra en Oriente Medio, especialmente el aumento en los precios del petróleo y la gasolina que ya comienza a sentirse en varios mercados internacionales.
La reunión fue convocada por el presidente de Francia, Emmanuel Macron, y se centró en coordinar medidas que ayuden a estabilizar el mercado energético ante el riesgo de interrupciones en el suministro global de crudo.
El conflicto ha generado fuertes tensiones en el sector energético. Los precios del petróleo subieron con fuerza en los últimos días debido a los temores de escasez provocados por los ataques en la región y las amenazas al transporte marítimo en el estrecho de Ormuz, una ruta por donde normalmente pasa cerca del 20 % del petróleo mundial.
Ese aumento en el precio del crudo suele trasladarse directamente al consumidor en forma de gasolina más cara, lo que preocupa a los gobiernos de las principales economías.
Medidas para contener el alza del combustible
Como parte de la respuesta internacional, la Agencia Internacional de la Energía (IEA) anunció la liberación de 400 millones de barriles de petróleo de reservas estratégicas, la mayor operación de este tipo desde que se creó la organización en 1974.
El objetivo es aumentar temporalmente la oferta de petróleo en el mercado para evitar que el precio del combustible continúe subiendo.
La decisión se produce después de que los precios del petróleo registraran fuertes incrementos debido al conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, lo que ha generado preocupaciones sobre la estabilidad del suministro energético global.
El impacto en la economía
Analistas advierten que, si la interrupción del tráfico marítimo en el Golfo Pérsico continúa, el petróleo podría superar nuevamente los 100 dólares por barril, lo que podría provocar aumentos en la gasolina, presiones inflacionarias y desaceleración económica en varios países.
Por eso, los países del G7 han señalado que están listos para utilizar “todas las herramientas disponibles” para estabilizar los mercados energéticos y proteger a los consumidores del impacto del conflicto.