Jerusalén– El gabinete de seguridad del Gobierno de Israel aprobó esta madrugada un nuevo plan militar que contempla la toma de Ciudad de Gaza y el desplazamiento de sus cerca de un millón de habitantes, según confirmó un comunicado oficial tras una reunión de más de diez horas.
Aunque el texto no ofrece detalles específicos sobre el alcance total de la operación, el documento indica que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) se preparan para controlar Ciudad de Gaza, epicentro urbano del norte del enclave palestino. Medios israelíes afirman que se trata del primer paso hacia una ocupación total de la Franja, que podría concretarse antes del 7 de octubre, fecha en que se cumplen dos años de los ataques de Hamás que originaron la guerra.
¿Ciudad de Gaza o toda la Franja?
Horas antes de la reunión, el primer ministro Benjamín Netanyahu declaró en una entrevista con Fox News que su intención es ocupar todo Gaza, aunque sin gobernarlo directamente, sino estableciendo un «perímetro de seguridad». No obstante, el comunicado oficial solo menciona el avance inmediato sobre Ciudad de Gaza, sin confirmar una operación más amplia.
El influyente diario israelí Yedioth Ahronoth señala que lo aprobado fue efectivamente la ocupación total, y que los residentes de Ciudad de Gaza serán trasladados al sur del enclave.
Cinco principios para el fin de la guerra
En paralelo, el gabinete aprobó cinco principios para una eventual salida del conflicto, entre los que destacan condiciones inaceptables para Hamás, como su desarme completo, la desmilitarización total de Gaza y la permanencia del control de seguridad por parte de Israel.
Además, el Gobierno insiste en que la devolución de los rehenes, tanto vivos como muertos (unos 50 en total), es una prioridad absoluta. El último principio indica que una administración civil alternativa deberá gobernar Gaza al finalizar la guerra, pero sin participación de Hamás ni de la Autoridad Palestina, descartando cualquier rol del actual presidente palestino, Mahmud Abás.
Netanyahu sugirió que «fuerzas árabes» podrían asumir el control, aunque no precisó qué países o actores podrían estar dispuestos a ello.
Oposición del Ejército israelí
La decisión del gabinete fue adoptada sin unanimidad y en contra de la opinión del jefe del Estado Mayor del Ejército, Eyal Zamir, quien presentó un plan alternativo que proponía rodear las ciudades gazatíes y realizar incursiones específicas, evitando una ofensiva terrestre directa que pudiera poner en peligro a los rehenes aún en poder de Hamás.
Zamir llegó a sugerir eliminar la exigencia del regreso de los rehenes como objetivo militar, argumentando que una invasión total podría comprometer sus vidas. Sin embargo, la mayoría de ministros rechazó esta estrategia por considerarla insuficiente para derrotar a Hamás ni garantizar la liberación de los cautivos.