Ciudad del Vaticano – El papa León XIV, elegido el pasado 8 de mayo tras la muerte del papa Francisco, recibió este jueves en audiencia a 192 obispos de todo el mundo que participan en cursos de formación en el Vaticano. En el encuentro, el pontífice —de origen estadounidense y peruano— exhortó a los prelados a ejercer un ministerio marcado por la cercanía al pueblo, la creatividad y el compromiso con los desafíos actuales de la Iglesia y la sociedad.
Con tono distendido, León XIV bromeó sobre su reciente elección como pontífice: “Quizás algunos de ustedes todavía se estén preguntando por qué me han elegido a mí. Yo, al menos, todavía me lo pregunto”.
Más allá del gesto de cercanía, su mensaje se centró en la crisis de fe que afrontan muchas comunidades, y en la necesidad de buscar “nuevos lenguajes” y “formas diversas y creativas” de anunciar el Evangelio. “La crisis de la fe y de su transmisión, junto con las dificultades relacionadas con la pertenencia y práctica eclesial, nos invitan a redescubrir la pasión y el coraje para un nuevo anuncio”, afirmó.
El papa pidió a los obispos que reflexionaran sobre lo que significa ser “servidores de la fe del pueblo”, un servicio que debe traducirse en estilos de apostolado sensibles a cada realidad concreta. También advirtió que, aunque muchas personas parecen alejadas de la religión, “a menudo vuelven a llamar a las puertas de la Iglesia o se abren a una nueva búsqueda de espiritualidad” que requiere respuestas más cercanas y comprensibles.
Asimismo, señaló que los pastores deben afrontar otros retos culturales y sociales que afectan a la humanidad, como la guerra, la violencia, la pobreza, la búsqueda de fraternidad y los dilemas éticos vinculados con la vida y la libertad.
En su discurso, León XIV evocó también a su predecesor, recordando que Francisco insistía en que “la cercanía al pueblo que se nos ha confiado no es una estrategia oportunista, sino nuestra condición esencial”.
Los obispos presentes provienen de los cinco continentes y participan este septiembre en cursos promovidos por el Dicasterio para la Evangelización y el Dicasterio para los Obispos.