Cuba enfrentará este viernes prolongados apagones que afectarán hasta el 61 % del territorio durante las horas de mayor demanda energética, según datos de la estatal Unión Eléctrica (UNE).
Para el horario pico, se estima una capacidad de generación de 1,216 megavatios frente a una demanda de 3,050 MW, lo que provocará un déficit significativo y cortes programados para evitar un colapso total del sistema.
La crisis energética que vive la isla desde mediados de 2024 responde a una combinación de factores estructurales y coyunturales. Por un lado, el sistema eléctrico presenta un deterioro acumulado por décadas, con centrales termoeléctricas obsoletas y falta de mantenimiento. Por otro, la escasez de combustible se ha intensificado tras las sanciones y restricciones al suministro petrolero.
Actualmente, varias unidades de generación están fuera de servicio por averías, lo que limita aún más la capacidad del sistema. La situación ha derivado en apagones prolongados, que en algunas zonas alcanzan hasta 48 horas consecutivas.
El impacto de la crisis energética ha afectado gravemente la economía cubana, que se ha contraído en los últimos años, y ha generado un aumento en las protestas sociales en distintas regiones del país.