**Tel Aviv, Israel** – Insurgentes de Hamás entregaron a cuatro soldados israelíes cautivas a la Cruz Roja el sábado, después de haber sido mostradas ante una multitud en la Ciudad de Gaza. Israel, a su vez, liberó a 200 prisioneros o detenidos palestinos como parte del frágil alto el fuego en la Franja de Gaza.
Las cuatro soldados sonrieron ampliamente mientras saludaban y hacían un gesto de pulgar hacia arriba desde un escenario en la Plaza de Palestina de la Ciudad de Gaza, flanqueadas por insurgentes y ante miles de personas, antes de ser llevadas a los vehículos de la Cruz Roja que las esperaban. Es probable que actuaran bajo coacción, ya que rehenes liberados anteriormente informaron que estuvieron cautivos en condiciones brutales y fueron forzados a grabar videos propagandísticos.
Por su parte, Israel liberó a 70 prisioneros palestinos que no podrán regresar a Gaza ni a Cisjordania, según reportó la televisión estatal egipcia Qahera TV, que indicó que llegaron al lado egipcio del cruce fronterizo de Rafah con Gaza. Egipto actuó como mediador clave durante más de un año de negociaciones que llevaron al acuerdo de tregua.
Más tarde, los autobuses que transportaban al resto de los 200 prisioneros palestinos liberados se dirigieron desde la prisión de Ofer, en la Cisjordania ocupada, a Jerusalén y a la ciudad de Ramala, donde les esperaban numerosos familiares y simpatizantes.
La liberación de las cuatro soldados fue recibida con vítores por los cientos de personas congregadas en la Plaza de los Rehenes de Tel Aviv, donde seguían los acontecimientos en una pantalla gigante.
“Estoy sin palabras”, comentó Aviv Bercovich, uno de los espectadores. “Tuve escalofríos al verlas. Solo quiero que la guerra termine”.
La oficina del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, publicó más tarde un video que mostraba a las liberadas siendo recibidas en una base del ejército israelí. Una de ellas, Liri Albag, sonrió, hizo un gesto con sus dos pulgares hacia arriba y formó un corazón con la mano antes de subirse a una camioneta.
El equipo de Netanyahu indicó que se esperaba que Arbel Yehoud, una civil retenida por Hamás, fuera liberada el sábado, y enfatizó que no se permitiría que los palestinos comenzaran a regresar al norte de Gaza –previsto para comenzar el domingo– hasta que eso ocurriera.
Un alto cargo de Hamás señaló que el grupo ha informado a los mediadores que Yehoud será liberada la próxima semana.
Las multitudes comenzaron a reunirse previamente en el día en Tel Aviv y en la Ciudad de Gaza a la espera del canje entre Israel y Hamás, el segundo de este tipo desde el inicio del alto el fuego en el territorio el fin de semana pasado, y otra prueba para el acuerdo.
La tregua tiene como objetivo poner fin a la guerra más letal y destructiva jamás librada entre Israel y el grupo insurgente. El frágil acuerdo se ha mantenido, frenando los ataques aéreos y los cohetes, y permitiendo un aumento de la ayuda que entra al pequeño enclave costero.
Al inicio del alto el fuego el domingo, tres rehenes retenidas por los insurgentes fueron liberadas a cambio de 90 prisioneros palestinos, todos mujeres y niños. Para el sábado, se esperaba la liberación de otras cuatro, a cambio de 200 prisioneros, incluidos 120 que cumplen penas de cadena perpetua por ataques mortales contra israelíes. Probablemente, serán liberados en Gaza o enviados al extranjero.
Las cuatro soldados israelíes, Karina Ariev, de 20 años; Daniella Gilboa (20), Naama Levy (20) y Liri Albag (19), fueron capturadas durante el ataque de Hamás al sur de Israel el 7 de octubre de 2023, que dio inicio a la guerra. Fueron apresadas en la base de Nahal Oz, cerca de la frontera con Gaza, durante la invasión insurgente que cobró la vida de más de 60 soldados allí. Las secuestradas formaban parte de una unidad encargada de monitorear amenazas a lo largo de la frontera. Una quinta soldado de su unidad, Agam Berger (20), fue capturada con ellas, pero no estaba en la lista de liberación.
En la céntrica Plaza de Palestina de la Ciudad de Gaza, una multitud comenzó a congregarse temprano mientras los insurgentes trataban de acordonar la zona donde se llevaría a cabo la entrega a la Cruz Roja. Docenas de militantes armados y enmascarados desfilaron en vehículos por las calles de la ciudad, según reportó Radwan Abu Rawiya, un residente que estaba en la plaza. Los niños corrían junto a los vehículos de los insurgentes mientras sonaban disparos de celebración, explicó en una entrevista telefónica.
“La gente está celebrando y esperando ver a las rehenes”, añadió.
Después del canje, se espera que Israel comience a retirarse del corredor de Netzarim, una carretera que va de este a oeste dividiendo Gaza en dos, y permita a los palestinos desplazados al sur regresar a sus hogares en el norte por primera vez desde el inicio de la guerra. Los palestinos solo podrán ir hacia el norte a pie, ya que el tráfico rodado estará restringido hasta más adelante en el proceso de alto el fuego.
El Ministerio del Interior gazatí, dirigido por Hamás, anunció que los palestinos desplazados podrán regresar al norte a partir del domingo. En un comunicado, el departamento, que supervisa las fuerzas policiales, explicó que podrán moverse entre el sur y el norte del sitiado enclave a pie por la carretera costera de Rashid.
Lo que suceda después de la fase inicial de seis semanas del acuerdo es incierto, pero muchos esperan que conduzca al final de una guerra que ha dejado amplias franjas de Gaza en ruinas, ha desplazado a la gran mayoría de su población y ha dejado a cientos de miles de personas en riesgo de hambruna.
El conflicto comenzó con un ataque transfronterizo encabezado por Hamás, en el que murieron unas 1,200 personas, en su mayoría civiles, y otras 250 fueron tomadas como rehenes. Más de 100 rehenes quedaron libres en una tregua de una semana el mes siguiente. Sin embargo, docenas han permanecido cautivas durante más de un año, sin contacto con el mundo exterior. Israel cree que al menos un tercio de los más de 90 que siguen en el territorio palestino fueron asesinados en el ataque inicial o han muerto desde entonces.
La guerra aérea y terrestre de Israel, una de las más letales y destructivas en décadas, ha cobrado la vida de más de 47,000 palestinos, según funcionarios de salud gazatíes, cuyo conteo no distingue entre víctimas civiles e insurgentes, pero afirman que más de la mitad de los muertos son mujeres y menores.