Hace exactamente 100 años, el ingeniero escocés John Logie Baird presentó ante la Royal Institution el primer sistema de televisión capaz de transmitir imágenes a distancia, marcando un hito en la historia de la comunicación moderna.
La demostración, realizada en la década de 1920 en el Reino Unido, sentó las bases de lo que más tarde se convertiría en uno de los inventos más influyentes del siglo XX. Aunque el sistema de Baird era mecánico y de baja resolución, representó la primera prueba funcional de transmisión visual, abriendo el camino al desarrollo de la televisión electrónica y, eventualmente, a la industria global del entretenimiento y la información.
El legado de Baird transformó para siempre la forma en que las sociedades acceden a noticias, cultura y eventos en tiempo real, consolidando a la televisión como una de las tecnologías más influyentes de la historia contemporánea.