San Juan – El fiscal federal W. Stephen Muldrow anunció este lunes el arresto de 23 presuntos integrantes de la organización criminal “La Familia Nunca Muere”, acusados de crimen organizado, narcotráfico, asesinatos y violaciones federales de armas como parte del operativo “Última Serenata”.
Según las autoridades federales, la organización operaba desde 2019 en municipios como San Juan, Bayamón, Carolina, Trujillo Alto y Comerío, utilizando violencia extrema para controlar puntos de droga y mantener dominio territorial en distintas comunidades.
La acusación federal sostiene que el grupo distribuía heroína, crack, cocaína, marihuana, fentanilo, Percocet y Xanax tanto en residenciales públicos como en otras zonas de Puerto Rico.
Las autoridades alegan además que la organización mantenía vínculos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y con la ganga Cantera Nueva Generación.
Uno de los elementos más impactantes del caso surge tras el asesinato de Héctor Alcántara Domínguez, alias “Mariachi”, ocurrido el 6 de octubre de 2025.
Según fiscales federales, miembros de la organización secuestraron, torturaron, ejecutaron y desaparecieron los cuerpos de cinco personas como represalia relacionada al asesinato.
Dos de las víctimas fueron encontradas desnudas en la calle Roosevelt de la barriada Figueroa, en Santurce. Las autoridades identificaron a los jóvenes como Nathan Borques, de 18 años y residente de Hato Rey, y Wilber Javier Germoso Ramírez, vecino de Barrio Obrero.
Otros tres cuerpos fueron localizados en Carolina junto a una cisterna en la avenida Paseo de los Gigantes. Las víctimas fueron identificadas como Jean Daniel Santana Márquez, de 18 años, de Trujillo Alto, así como Eliezer Derickson Messon y Ramón Pierret, ambos de nacionalidad dominicana.
La acusación federal también incluye cargos relacionados con:
- conspiración de narcotráfico
- posesión de armas de fuego para promover actividades criminales
- y posesión de ametralladoras vinculadas al tráfico de drogas
Entre las sustancias señaladas por las autoridades figura el fentanilo, opioide sintético que continúa provocando preocupación en Puerto Rico y Estados Unidos debido al aumento en sobredosis y muertes asociadas a narcóticos mezclados ilegalmente.
Las autoridades federales alegan además que parte de la cocaína era importada desde República Dominicana hacia Puerto Rico y posteriormente enviada hacia Estados Unidos continentales.
Los acusados enfrentan posibles condenas de cadena perpetua si son encontrados culpables bajo cargos de crimen organizado. Algunos imputados vinculados directamente a asesinatos podrían enfrentar incluso la pena de muerte bajo jurisdicción federal.
El caso forma parte de la iniciativa Homeland Security Task Force, creada para combatir organizaciones criminales transnacionales, pandillas y redes de narcotráfico.
Las autoridades recordaron que toda persona acusada se presume inocente hasta que se pruebe su culpabilidad más allá de duda razonable en un tribunal.