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Estudio revela barreras de comunicación para la comunidad sorda al recibir servicios de salud

Por Mardelis Jusino • 1 de septiembre de 2026

La falta de intérpretes y de personal capacitado figura entre las principales dificultades identificadas

Un estudio del Instituto de Estadísticas de Puerto Rico puso números a las dificultades que enfrentan personas sordas o con problemas auditivos al momento de recibir servicios de salud en la isla: entre quienes evaluaron su experiencia de comunicación en hospitales, clínicas u oficinas médicas, 69 % la describió como regular o mala.

Los resultados forman parte del Registro y Estudio de Necesidades de la Comunidad Sorda en Puerto Rico, iniciativa que identificó la falta de intérpretes y de personal capacitado como algunas de las principales barreras para acceder y comunicarse adecuadamente durante la prestación de servicios médicos.

“Estos hallazgos nos permiten identificar necesidades concretas para continuar fortaleciendo la accesibilidad de los servicios que recibe la comunidad sorda o con dificultades auditivas”, expresó en declaraciones escritas Orville Disdier, director ejecutivo del Instituto.

De acuerdo con el estudio, 89 % de las personas que contestaron el cuestionario acudió durante el último año a un hospital, clínica u oficina médica. Entre las necesidades señaladas aparecen la disponibilidad de intérpretes presenciales, personal debidamente adiestrado y formularios accesibles para personas sordas.

Los datos recopilados también ofrecen una mirada a las características y necesidades de quienes participaron. El 71 % indicó utilizar audífonos o implante coclear, mientras que 67 % señaló ser sordo desde el nacimiento. Además, 62 % informó que actualmente no trabaja y 61 % dijo no contar con servicio de video de relevo.

En cuanto a las formas de comunicación, la lengua de señas puertorriqueña y la lengua de señas americana acumularon 398 menciones entre las personas inscritas en el Registro.

¿Cuántas personas participaron?

El Registro se desarrolló en cumplimiento con la Orden Ejecutiva OE-2026-002, emitida por la gobernadora Jenniffer González Colón. Entre el 13 de enero y el 24 de julio de 2026 se recibieron 803 inscripciones, de las cuales 410 cumplieron con los criterios establecidos. Por separado, el Cuestionario de Necesidades procesó 103 respuestas.

“Conocer cómo se comunica esta población y cuáles son sus necesidades es fundamental para orientar la toma de decisiones y el desarrollo de iniciativas que respondan a su realidad”, añadió Disdier.

El documento fue entregado a la gobernadora el pasado 12 de agosto.

Resultados no representan a toda la comunidad sorda

El propio Instituto hizo una advertencia importante sobre cómo deben interpretarse los datos.

Joselyn Santiago, una de las principales autoras del estudio, explicó que los resultados corresponden únicamente a las personas que decidieron participar voluntariamente. Por esa razón, no deben utilizarse todavía para estimar la situación de toda la comunidad sorda de Puerto Rico ni para establecer comparaciones entre municipios.

Aunque la orden ejecutiva que dio paso a la iniciativa ya expiró, el Instituto informó que continuará ampliando y actualizando tanto el Registro como el Cuestionario de Necesidades al menos hasta finales de diciembre de 2026.

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