Un brote de ciclosporiasis, una enfermedad intestinal causada por el parásito Cyclospora cayetanensis, mantiene bajo investigación a las autoridades sanitarias de Estados Unidos y ha puesto en alerta a Puerto Rico, donde el Departamento de Salud exhortó a médicos y hospitales a reforzar la vigilancia para detectar posibles casos.
Aunque hasta el momento no se ha identificado un brote en Puerto Rico, las autoridades recomiendan que la población conozca los síntomas y tome medidas preventivas, especialmente porque muchos de los alimentos asociados con esta infección también se consumen en la Isla.
La alerta surge luego de que el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) informara que los casos ya se han detectado en al menos 31 estados, mientras Michigan concentra más de 1,250 pacientes. Las autoridades federales aún investigan el origen del brote y no han identificado un alimento específico ni emitido retiros de productos.
¿Estoy en riesgo?
Para la mayoría de las personas en Puerto Rico, el riesgo sigue siendo bajo, ya que no se ha identificado una fuente de contaminación relacionada con la Isla.
Sin embargo, sí existe la posibilidad de exposición porque muchos vegetales frescos y frutas que se consumen en Puerto Rico son importados desde Estados Unidos y otros países.
El Departamento de Salud pidió a los profesionales de la salud mantenerse atentos ante pacientes con diarrea prolongada y síntomas compatibles con la enfermedad, especialmente si han viajado recientemente o consumido alimentos frescos importados.
¿Me puedo contagiar de otra persona?
La respuesta es prácticamente no.
A diferencia de virus como el norovirus, la ciclosporiasis no suele transmitirse directamente de persona a persona.
La infección ocurre al consumir alimentos o agua contaminados con el parásito. Una persona infectada elimina el microorganismo en las heces, pero este necesita permanecer varios días en el ambiente antes de convertirse en infeccioso, por lo que el contacto casual con un paciente generalmente no representa un riesgo.
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas suelen aparecer aproximadamente una semana después de la exposición, aunque pueden comenzar entre dos días y dos semanas después.
Los más comunes son:
- Diarrea acuosa persistente.
- Dolor o cólicos abdominales.
- Náuseas.
- Pérdida del apetito.
- Distensión abdominal.
- Fatiga intensa.
- Pérdida de peso.
- En algunos casos, fiebre leve y vómitos.
Sin tratamiento, la enfermedad puede prolongarse durante varias semanas o incluso meses, con síntomas que desaparecen y reaparecen.
¿Quiénes corren mayor riesgo?
Las personas con sistemas inmunológicos debilitados pueden desarrollar cuadros más prolongados o complicaciones.
También deben prestar especial atención:
- Adultos mayores.
- Pacientes con cáncer.
- Personas con VIH.
- Pacientes trasplantados.
- Personas que reciben medicamentos inmunosupresores.
¿Qué alimentos se han relacionado con este tipo de brotes?
Mientras continúa la investigación, el CDC indica que brotes anteriores han estado asociados con:
- Ensaladas y vegetales de hojas verdes.
- Cilantro.
- Albahaca.
- Cebollines.
- Frambuesas.
- Guisantes dulces («snow peas»).
Las autoridades aclaran que hasta ahora no existe evidencia de que alguno de estos productos sea el responsable del brote actual.
¿Cómo puedo protegerme?
Los especialistas recomiendan:
- Lavar cuidadosamente frutas y vegetales antes de consumirlos.
- Preferir alimentos bien cocidos cuando sea posible.
- Lavarse las manos antes de preparar alimentos y después de usar el baño.
- Consumir agua potable segura.
- Evitar preparar alimentos si presenta diarrea.
¿Cuándo debo buscar atención médica?
El Departamento de Salud y el CDC recomiendan acudir a un médico si presenta:
- Diarrea por más de tres días sin mejoría.
- Signos de deshidratación.
- Incapacidad para retener líquidos.
- Pérdida importante de peso.
- Diarrea persistente después de un viaje o tras consumir alimentos frescos.
La enfermedad puede diagnosticarse mediante pruebas especializadas de laboratorio en muestras de heces y, una vez confirmada, tiene tratamiento con antibióticos específicos prescritos por un médico.
¿Qué está haciendo Puerto Rico?
El Departamento de Salud de Puerto Rico emitió una comunicación a médicos y hospitales para reforzar la vigilancia epidemiológica y la notificación inmediata de casos sospechosos, mientras mantiene coordinación con el CDC para dar seguimiento a la investigación del brote en Estados Unidos.
Por ahora, las autoridades enfatizan que no existe evidencia de transmisión comunitaria en Puerto Rico, pero exhortan tanto a profesionales de la salud como a la ciudadanía a mantenerse atentos a los síntomas y buscar evaluación médica si presentan diarrea prolongada.