Madrid (EFE)- Un nuevo avance en la investigación del VIH ha sido documentado con el caso del llamado “paciente de Oslo”, un hombre que logró la remisión del virus tras recibir un trasplante de células madre con una mutación genética específica.
El estudio, publicado en la revista Nature Microbiology, eleva a diez el número de personas en el mundo que han alcanzado la remisión del VIH desde el histórico caso del paciente de Berlín en 2009.
El procedimiento consistió en un trasplante de células madre provenientes de un donante con la mutación genética CCR5-delta32, la cual impide que el virus entre en las células del sistema inmunológico. En este caso, el donante fue su propio hermano, quien inesperadamente portaba esta mutación.
Tras recibir el tratamiento en 2020 por un cáncer de sangre, el paciente dejó la terapia antirretroviral bajo supervisión médica y, cuatro años después, no presenta rastro detectable del virus.
Expertos del IrsiCaixa destacan que este tipo de trasplante es altamente complejo y no aplicable a la mayoría de las personas con VIH, quienes actualmente pueden llevar una vida larga y estable con tratamiento.
No obstante, estos casos permiten avanzar en el conocimiento del virus y abren la puerta a nuevas estrategias, como terapias celulares y genéticas que podrían replicar este efecto sin necesidad de procedimientos tan agresivos.