San Juan- El jefe del Comando Sur de Estados Unidos, el almirante Alvin Holsey, confirmó este domingo que el portaaviones USS Gerald R. Ford, el más grande y avanzado del Pentágono, entró a aguas del Caribe como parte de la operación militar “Southern Spear”, cuyo objetivo es enfrentar amenazas transnacionales, incluidas organizaciones criminales y redes de narcotráfico que operan en la región.
“A través de un firme compromiso y el uso preciso de nuestras potencias, estamos listos para combatir las amenazas transnacionales que buscan desestabilizar nuestra región”, afirmó Holsey en un comunicado publicado por el Comando Sur.
El despliegue se realiza bajo órdenes del secretario de Defensa, Pete Hegseth, y en apoyo a las directrices del presidente Donald Trump, quien ha intensificado la presión sobre Venezuela mientras impulsa políticas de seguridad enfocadas en contrarrestar narcoterroristas y proteger el territorio estadounidense.
Holsey subrayó que “el despliegue del equipo de ataque del USS Gerald R. Ford representa un paso crítico en reforzar nuestra solución de proteger la seguridad del hemisferio occidental y la del territorio americano”.
El portaaviones operará junto a la Unidad Expedicionaria 22 a bordo del USS Iwo Jima, en un contexto marcado por el aumento de las tensiones diplomáticas y militares entre EE.UU., Venezuela y Trinidad y Tobago. El ministro de Asuntos Exteriores trinitense, Sean Sobers, confirmó que la Marina estadounidense arribaría este domingo para reanudar ejercicios conjuntos con la Fuerza de Defensa de Trinidad.
La presencia del USS Gerald R. Ford coincide con recientes movimientos militares en la región, incluidos el atraque del destructor USS Gravely en Puerto España hace una semana y operativos estadounidenses que han destruido más de una decena de embarcaciones presuntamente vinculadas al narcotráfico en el Caribe y el Pacífico oriental, con múltiples bajas entre sus tripulantes.
El USS Gerald R. Ford, de más de 335 metros de largo, capacidad para 4,500 tripulantes y hasta 70 aeronaves, es considerado por la Marina de EE.UU. como “la plataforma de combate más capaz, versátil y letal del mundo”. Funciona con energía nuclear, incorpora sistemas electromagnéticos de lanzamiento de aviones y radares avanzados, y resistió en 2021 tres explosiones submarinas durante pruebas de choque a nivel de buque, demostrando su capacidad para operar bajo condiciones extremas.