La mañana del sábado comenzaba en la Placita Barceló, ubicada en Barrio Obrero, Santurce, y en la barbería La Fragancia, Euclides Hernández Zorrilla atendía a un cliente puertorriqueño, mientras que las demás sillas permanecían vacías.
La mañana del sábado comenzaba en la Placita Barceló, ubicada en Barrio Obrero, Santurce, y en la barbería La Fragancia, Euclides Hernández Zorrilla atendía a un cliente puertorriqueño, mientras que las demás sillas permanecían vacías.
La mañana del sábado comenzaba en la Placita Barceló, ubicada en Barrio Obrero, Santurce, y en la barbería La Fragancia, Euclides Hernández Zorrilla atendía a un cliente puertorriqueño, mientras que las demás sillas permanecían vacías.