San Juan – El empresario puertorriqueño Alejandro Pabón, socio promotor de Move Concerts y responsable de la producción de la temporada de conciertos de Bad Bunny en Puerto Rico, reconoció que será difícil superar el impacto social y cultural que ha tenido la histórica residencia del artista en la isla, aunque aspira a continuar organizando espectáculos de gran escala.
“Lo que quiero es que podamos seguir haciendo cosas así de grandes por mucho tiempo, y ojalá pueda ser con otros artistas; que tengan la oportunidad de acercarse a lo que está logrando Benito sería una bendición, porque muchas personas se beneficiarían de eso”, expresó Pabón.
El productor, figura clave en eventos de artistas como Karol G, Justin Bieber, Ed Sheeran, Katy Perry y Beyoncé, destacó que Move Concerts ha liderado la promoción de conciertos en la isla durante los pasados cuatro años, con más de 413,000 boletos vendidos solo en 2024. Sin embargo, su mayor logro se concretó este 2025 con el ciclo de 30 funciones de “No Me Quiero Ir de Aquí”, en el Coliseo de Puerto Rico.
“Yo nunca hubiera pensado que algo así fuera posible”, afirmó sobre la histórica serie de presentaciones, producida junto a Noah Assad Presents, que logró vender más de 400,000 boletos, incluyendo 80,000 paquetes turísticos diseñados para atraer visitantes internacionales.
Pabón agradeció a Bad Bunny y a su manejador, Noah Assad, por confiarle el proyecto y aseguró que el éxito radicó en la ambición de soñar en grande. “Fuimos sin miedo, de frente, porque son sueños grandes y demostramos que se pueden lograr”, sostuvo.
Además de la venta récord, la producción sorprendió al recrear en el Coliseo una casa idéntica a la que aparece en el cortometraje del álbum “Debí Tirar Más Fotos”, el más reciente del artista. Ese escenario se convirtió en punto de encuentro de celebridades como LeBron James, Penélope Cruz, Javier Bardem, Kylian Mbappé, Ricky Martin, Residente y Tito Trinidad, entre otros.
Para Pabón, lo realizado por Bad Bunny va más allá de los números: “En repercusión, su mensaje, lo que significa, yo veo bien difícil que alguien pueda emular esto. No digo que no se puedan vender veinte funciones, pero tener este impacto cultural y social puede ser una experiencia única en la vida”.
El productor resaltó además cómo las presentaciones y el disco reciente de Bad Bunny rinden homenaje a Puerto Rico y a sus raíces musicales, fusionando reguetón con salsa y plena, y generando una conexión entre generaciones de puertorriqueños.
Aunque admite que será complicado repetir este fenómeno, confía en la nueva ola de artistas de la isla: “Vienen con mucho talento, con mucha hambre y seriedad. Yo vislumbro un gran futuro”.