San Juan— Para miles de familias en Puerto Rico, el aumento en el costo de la compra, la gasolina, la electricidad y otros gastos esenciales no es una percepción: los datos oficiales muestran que el dinero está perdiendo poder de compra y que cada vez se necesita más para adquirir los mismos productos y servicios.
Las cifras más recientes del Negociado de Estadísticas del Trabajo de Puerto Rico (NET) revelan que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) alcanzó 143.17 puntos en abril de 2026, el nivel más alto registrado en lo que va de año. En enero, el índice se encontraba en 139.81 puntos, lo que refleja un aumento sostenido en los precios durante los primeros cuatro meses de 2026.
El IPC es la principal herramienta utilizada para medir la inflación y refleja los cambios en los precios que pagan los consumidores por bienes y servicios como alimentos, vivienda, transportación, energía, salud y educación.
El dólar compra menos
Quizás el dato más contundente para los consumidores es el relacionado con el poder adquisitivo del dólar.
Según el informe oficial del NET, el poder adquisitivo del dólar cayó de 72 centavos en enero de 2026 a 70 centavos en abril de 2026.
En términos prácticos, esto significa que un dólar hoy compra aproximadamente un 30 por ciento menos de bienes y servicios que durante el período base utilizado por el gobierno para realizar la medición.
Dicho de otra manera, para comprar algo que costaba $1 cuando comenzó la serie estadística utilizada por el Negociado, hoy se necesitan aproximadamente $1.43.
¿Dónde sienten más presión las familias?
Los aumentos afectan especialmente categorías esenciales del presupuesto familiar.
De acuerdo con el Bureau of Labor Statistics (BLS) de Estados Unidos y el propio Negociado de Estadísticas del Trabajo de Puerto Rico, las áreas que históricamente tienen mayor peso dentro del gasto familiar son:
- Alimentos y bebidas
- Vivienda y alquiler
- Energía eléctrica
- Transportación
- Servicios médicos
- Educación
- Cuidado personal
Cuando cualquiera de estas categorías aumenta, el efecto se siente rápidamente en el bolsillo del consumidor.
La canasta básica sigue siendo una preocupación
Los consumidores también enfrentan aumentos persistentes en productos alimentarios.
Según el más reciente informe del USDA Food Price Outlook, aunque la inflación de alimentos ha moderado su ritmo en comparación con los picos observados tras la pandemia, los precios de muchos productos básicos continúan por encima de los niveles históricos.
Carnes, productos lácteos, huevos, alimentos procesados y comidas preparadas siguen representando una carga significativa para los hogares de ingresos bajos y moderados.
En Puerto Rico, donde una parte importante de los alimentos es importada, los costos de transportación y energía también influyen directamente sobre los precios que pagan los consumidores.
El peso que ya no estira
Para una familia puertorriqueña una compra básica de supermercado incluye productos comunes como leche, huevos, pan, arroz, pollo y café.
Basado en tendencias de inflación reportadas por el NET, el USDA Food Price Outlook y el aumento acumulado del IPC entre enero y abril de 2026, una compra que en enero costaba alrededor de $52 a $55 podría estar costando hoy entre $58 y $62, dependiendo del supermercado y la marca. Veamos un ejemplo con costos promediados:
Ejemplo:
| Producto | Enero 2026 | Junio 2026 aprox. |
|---|---|---|
| 1 galón de leche | $6.50 | $6.99 |
| Cartón de huevos | $4.25 | $5.49 |
| Pan de molde | $3.25 | $3.69 |
| Arroz (5 lb) | $4.99 | $5.49 |
| Pollo (paquete familiar) | $10.99 | $12.49 |
| Café molido | $7.99 | $8.99 |
| Queso | $4.50 | $5.25 |
| Cereales | $4.99 | $5.79 |
| Vegetales básicos | $5.50 | $6.50 |
Total estimado enero: $53
Total estimado hoy: $61
Eso representa un aumento cercano al 15% en apenas unos meses para una compra relativamente básica.
¿Qué significa para una familia?
Si una familia realiza una compra similar cada semana:
- En enero gastaba aproximadamente $212 al mes.
- Hoy podría gastar cerca de $244 mensuales.
Eso significa unos $32 más al mes solo en una compra básica de supermercado.
Y ahí no se incluyen:
- gasolina,
- electricidad,
- agua,
- medicamentos,
- peajes,
- alquiler o hipoteca.
Por eso los economistas suelen decir que aunque una persona gane el mismo salario que hace unos meses, realmente tiene menos capacidad de compra porque una mayor parte de su ingreso se va en gastos esenciales. Eso significa que cada dólar hoy compra considerablemente menos que antes.
Un reto mayor para las familias de ingresos limitados
La situación afecta con más fuerza a hogares de ingresos bajos y adultos mayores que dependen de ingresos fijos. Según datos del Instituto de Estadísticas de Puerto Rico y la Encuesta sobre la Comunidad del Censo de Estados Unidos, Puerto Rico mantiene una de las tasas de pobreza más altas bajo jurisdicción estadounidense, con más del 40 por ciento de la población viviendo bajo el nivel federal de pobreza.
Para estos hogares, aumentos relativamente pequeños en alimentos, energía o medicamentos pueden representar una reducción significativa en su capacidad para cubrir otras necesidades básicas.
Aunque la inflación general se ha desacelerado respecto a los máximos alcanzados en años recientes, los consumidores continúan enfrentando precios elevados porque muchos aumentos se mantienen acumulados y no regresan a niveles previos.