San Juan- Una operación encubierta para la compra ilegal de armas en Ponce terminó en tragedia cuando lo que parecía una transacción controlada se convirtió en un intento de robo que desató un tiroteo mortal.El agente de la Policía de Puerto Rico Eddie Santiago Rentas, adscrito a la División de Drogas, murió tras resultar herido de bala durante los hechos ocurridos en el estacionamiento de Sam’s Club, a eso de la 1:06 de la tarde del viernes.
En horas de la noche del domingo, las autoridades federales radicaron una querella criminal contra tres individuos vinculados al caso, en la que se detallan los hechos del tiroteo y el operativo encubierto. El documento imputa cargos por posesión de una ametralladora, posesión de un arma de fuego con el número de serie alterado y posesión de un arma por una persona convicta, en violación a leyes federales. La querella también establece que los sospechosos actuaron en conjunto durante el intento de robo que culminó en el asesinato del agente. Los imputados fueron identificados como Noé Emanuel Torres Santiago, Jose Ángel Colón Arroyo y Efren Coimbre Lugo.
El plan: una compra controlada
La intervención formaba parte de una investigación en la que un agente encubierto acordó comprar dos pistolas modificadas —capaces de disparar de forma automática— por $5,000.
El equipo policial se dividió en unidades:
- un agente encubierto para la transacción
- agentes de respaldo en las cercanías
- un equipo de vigilancia listo para intervenir
El encuentro que salió mal
Al momento acordado, un vehículo llegó al lugar. De este se bajó un individuo enmascarado, quien se acercó al carro del agente encubierto, abrió la puerta y comenzó a discutir la venta.
Le pidió que contara el dinero.
Todo parecía ir según el plan… hasta que la situación cambió en segundos.
La emboscada
Cuando el agente estaba por terminar de contar el dinero, el sospechoso sacó un arma y le apuntó, en lo que se convirtió en un intento de robo.
Simultáneamente, un segundo individuo armado se acercó desde el otro lado del vehículo para asistir en el asalto.
El intercambio de disparos
Los agentes de respaldo reaccionaron de inmediato.
El agente Eddie Santiago Rentas utilizó el vehículo de los sospechosos como cobertura mientras respondía al fuego para proteger al agente encubierto.
Durante el tiroteo, uno de los sospechosos utilizó un arma modificada con capacidad de disparo automático, lo que provocó una ráfaga intensa de disparos.
En medio del intercambio, Santiago Rentas fue impactado de bala.
Arrestos y fuga
Dos de los sospechosos resultaron heridos y fueron arrestados en el lugar. Un tercer individuo, quien conducía el vehículo, logró huir de la escena pero se entrego ayer a las autoridades.
El agente fue transportado de emergencia, pero murió al llegar al hospital.
Un caso de alto nivel
Las armas ocupadas tenían números de serie borrados y dispositivos para convertirlas en automáticas, lo que constituye un delito federal grave.
El caso ahora es investigado por múltiples agencias, incluyendo ATF, FBI y la Policía de Puerto Rico.
Mira la denuncia federal aquí: