Un estudio publicado en la revista Radiological Society of North America advirtió que las personas con dietas ricas en alimentos ultraprocesados tienden a acumular mayor grasa en los músculos del muslo, lo que eleva el riesgo de desarrollar osteoartritis de rodilla.
La investigación, liderada por la University of California, destaca que no solo importa la cantidad de comida, sino también su calidad. Según los hallazgos, esta acumulación de grasa intramuscular ocurre independientemente del consumo total de calorías, el nivel de actividad física o factores sociodemográficos.
Los alimentos ultraprocesados —como cereales azucarados, refrescos, comida congelada, bollería industrial y snacks envasados— contienen combinaciones de azúcar, grasa, sal y carbohidratos diseñadas para resultar altamente atractivas, lo que puede dificultar moderar su consumo.
La autora principal, Zehra Akkaya, señaló que el aumento en el consumo de estos productos en las últimas décadas coincide con el crecimiento de la obesidad y enfermedades articulares. “La calidad de la dieta merece mayor atención, más allá de la restricción calórica”, indicó.
El estudio analizó datos de 615 adultos —con una edad promedio de 60 años— participantes de la Iniciativa de Osteoartritis, patrocinada por los National Institutes of Health. Los resultados mostraron que mientras mayor era el consumo de ultraprocesados, mayor era la infiltración de grasa en los músculos del muslo, visible incluso en resonancias magnéticas.
Los investigadores concluyen que mejorar la calidad de la alimentación podría ser clave para prevenir el deterioro muscular y reducir el riesgo de osteoartritis, una condición cada vez más frecuente y costosa a nivel global.
Crédito: Sociedad Radiológica de Norteamérica (RSNA)