En el marco del Día de la Tierra, expertos advierten que el calentamiento global continúa acelerándose, con impactos cada vez más visibles en la superficie terrestre y oceánica, así como en la intensidad de los fenómenos climáticos.
Datos recientes de la Organización Meteorológica Mundial confirman que 2024 fue el año más cálido jamás registrado, seguido de 2025, consolidando una tendencia preocupante al alza en las temperaturas globales.
Según el organismo, el clima mundial se encuentra cada vez más “descompensado”, con una probabilidad del 70 % de que en algunos periodos se supere el umbral de 1.5 °C establecido en el Acuerdo de París como límite para evitar consecuencias más severas.
Cada fracción adicional de calentamiento aumenta la frecuencia e intensidad de eventos extremos como sequías, incendios forestales, inundaciones y el deshielo acelerado, afectando ecosistemas y comunidades alrededor del mundo.
En términos de emisiones, aunque la Unión Europea ha logrado reducir gases de efecto invernadero en un 40 % desde 1990, el panorama global sigue en aumento. El informe Global Carbon Budget 2025 señala que las emisiones de dióxido de carbono crecieron un 1.1 %, impulsadas en parte por la dependencia continua de combustibles fósiles en medio de conflictos geopolíticos.
El secretario ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Simon Stiell, advirtió que el mundo enfrenta “tiempos peligrosos” y urgió a acelerar la transición hacia energías limpias como una vía para garantizar estabilidad y seguridad energética.
Los impactos del cambio climático también afectan áreas críticas como la educación. Un informe de UNICEF reveló que más de 130 millones de niños han visto interrumpido su aprendizaje debido a eventos climáticos extremos, con daños significativos a infraestructuras educativas.
Además, la Unión Internacional contra el Cáncer alertó que la contaminación del aire está vinculada al aumento del riesgo de diversos tipos de cáncer, evidenciando cómo la crisis climática también impacta la salud pública.
Expertos coinciden en que las próximas décadas serán decisivas para el futuro del planeta, subrayando la necesidad urgente de reducir emisiones y fortalecer la cooperación internacional para mitigar los efectos del cambio climático.