La Habana– El Gobierno cubano abrió este lunes un proceso de consulta sobre el anteproyecto de Código del Trabajo, un texto de 48 páginas que incorpora novedades como la desconexión digital, el teletrabajo y un seguro de desempleo para el sector privado, pero que mantiene fuera el derecho a la huelga y no obliga a garantizar salarios suficientes.
El documento será discutido en reuniones explicativas hasta el 30 de noviembre, con la participación obligatoria de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), único sindicato legal, antes de pasar al Comité Central del Partido Comunista (PCC) y finalmente a la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP).
Principales novedades
- Seguro de desempleo: por primera vez será obligatorio en el sector privado, incluyendo las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) creadas tras la reforma de 2021. El empleador deberá contratarlo y pagarlo, aunque no se detallan niveles de prestaciones ni la entidad aseguradora responsable.
- Teletrabajo: se autoriza incluso desde el extranjero, bajo ciertas condiciones. Los contratos deberán definir costos, mecanismos de control y la posibilidad de revertir el acuerdo.
- Servicio social: el tiempo obligatorio para recién graduados se reduce de tres a dos años, con opción de cumplirlo en el sector privado.
- Desconexión digital: se reconoce el derecho a no ser contactado fuera del horario laboral, incluidos quienes trabajen a distancia.
- Empleo digno: se amplía el concepto, incluyendo seguridad y no discriminación, pero queda como principio rector sin carácter exigible.
Limitaciones señaladas
Pese a los avances, el texto mantiene restricciones significativas:
- No se reconoce el derecho a la huelga ni la libertad sindical, limitando la afiliación a la CTC.
- Los salarios no se vinculan a la inflación ni al costo de vida, y el salario mínimo seguirá siendo fijado de manera centralizada por el Consejo de Ministros.
- La negociación colectiva queda subordinada a la CTC, cuyos líderes históricamente han estado vinculados al PCC.
Próximos pasos
Tras la consulta no vinculante, el proyecto deberá ser revisado por el PCC antes de llegar a la ANPP, que tendrá la última palabra sobre su aprobación.
Con esta reforma, Cuba busca actualizar su legislación laboral por primera vez desde 2013, en un contexto económico complejo y con demandas crecientes de flexibilización y derechos por parte de trabajadores del sector estatal y privado.