Punto Digital

El Tiempo

Crisis climática en América Latina bate récords históricos de calor y Puerto Rico no escapa de la amenaza

Por Mardelis Jusino • 18 de mayo de 2026

La Organización Meteorológica Mundial advierte que 2025 fue el año más caluroso en décadas para la región.

San Juan– La crisis climática se manifestó con intensidad en América Latina y el Caribe durante 2025, con episodios de calor extremo sin precedentes, temperaturas persistentemente por encima de la media, acelerada reducción de los glaciares andinos y un aumento del nivel del mar más rápido que el promedio mundial en varias zonas de la región. Así lo revela el informe sobre el Estado del Clima en América Latina y el Caribe 2025, divulgado por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) de las Naciones Unidas.

José Marengo, del Centro Nacional de Vigilancia y Alerta Temprana de Desastres Naturales de Brasil y autor principal del reporte, señaló que México presentó un mayor grado de calentamiento, mientras que Centroamérica y Sudamérica se encuentran dentro de los cinco años más cálidos desde que comenzaron las mediciones. La región, hogar de casi 700 millones de personas, experimentó el año pasado olas de calor recurrentes e intensas, con temperaturas muy por encima de los 104°F en amplias zonas del continente. Algunos episodios fueron inéditos, como los 127°F alcanzados en Mexicali, nuevo récord histórico para México, o los máximos registrados en São Paulo y Río de Janeiro, donde las temperaturas rozaron los 113°F.

Las olas de calor y las sequías han presionado los sistemas de salud pública y causado grandes pérdidas en la producción de alimentos. Según datos de la OMM, entre 2012 y 2021 se produjeron aproximadamente 13,000 muertes anuales atribuibles al calor extremo en la región. De cara a 2026, la secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, advirtió que cada vez es más probable que el fenómeno de El Niño sea intenso, lo que puede implicar grandes cambios en el régimen de lluvias durante los próximos meses.

El calentamiento de los océanos continúa en toda la región. En el mar Caribe y el golfo de México, las temperaturas de la superficie del agua registradas en 2025 fueron las más altas de la historia. Este calentamiento contribuye directamente a la subida del nivel del mar, que aumenta más rápido que el promedio mundial en zonas bañadas por el Atlántico tropical y el Caribe. «La mayor parte de las ciudades de Latinoamérica están en áreas costeras y la elevación del nivel del mar favorece la intensificación de los ciclones», explicó Marengo. Además, los glaciares andinos, fuente vital de agua para unos 90 millones de personas, están perdiendo masa de hielo a un ritmo acelerado.

En materia de precipitaciones, junio de 2025 fue el mes más lluvioso jamás registrado en México, mientras que las lluvias en Venezuela superaron en cerca de 300% los valores normales. La temporada de huracanes de 2025 generó 18 tormentas con nombre en el Pacífico Oriental y 13 en la cuenca atlántica. El huracán Melissa, categoría 5, tocó tierra en Jamaica dejando 45 muertos y pérdidas económicas de cerca de $9,000 millones de dólares, equivalentes al 41% del producto interior bruto de ese país.

Puerto Rico tampoco escapa de esta realidad climática. El Servicio Nacional de Meteorología ha emitido alertas de calor extremo que han afectado a 72 de los 78 municipios de la Isla, y el índice de calor ha llegado a 112°F en algunas zonas, alcanzando incluso los 125°F en el norte de la isla. Un análisis del comportamiento por décadas revela que en los años 50 por cada día fresco había 1.79 días de calor, cifra que para la década de 2000-2009 ya había escalado a 3.28 días cálidos por cada día fresco, lo que significa que los días de calor casi se habían duplicado.

Los expertos señalan que las altas temperaturas pueden afectar todos los órganos del cuerpo, incluyendo los riñones y el corazón, y que poblaciones como los adultos mayores, personas encamadas, trabajadores de la construcción, agricultores y quienes laboran en aeropuertos o carreteras son los más expuestos. La situación en Puerto Rico se agudiza por frecuentes interrupciones en el servicio de energía eléctrica y el incremento de episodios de polvo del Sahara, que empeora la sensación de calor extremo y afecta el tracto respiratorio.

Julián Báez, director de la Oficina Regional de la OMM para las Américas, concluyó que todos estos impactos obligan a transformar la información científica en mejores decisiones, mejores servicios climáticos y mejores sistemas de alertas tempranas que protejan a las comunidades. Una advertencia que resuena con especial urgencia en Puerto Rico, una isla que enfrenta la doble presión del cambio climático y una infraestructura energética frágil que deja a sus residentes más vulnerables ante las crecientes amenazas del calor extremo.

Compartir: