Rosalía regresó a Puerto Rico después de cuatro años y lo hizo con una propuesta completamente distinta a la que presentó durante su era Motomami.
La artista española llevó su LUX Tour al Coliseo de Puerto Rico con un espectáculo dividido en cuatro actos, acompañado de orquesta, cuerpo de baile, cambios de vestuario y una puesta en escena inspirada en elementos espirituales, teatrales y visuales.
Durante cerca de dos horas, Rosalía mezcló sonidos de ópera, flamenco, pop y música urbana, además de interpretar canciones en varios idiomas, incluyendo catalán, inglés, italiano, alemán, árabe y siciliano.
Uno de los momentos más emotivos llegó cuando recordó su primera presentación en Puerto Rico y agradeció el respaldo del público.
“Mi amor por esta Isla sigue siendo el mismo”, expresó la artista, quien también reconoció a la compositora y multiinstrumentista puertorriqueña Angélica Negrón por su colaboración en los arreglos de LUX.
La noche también tuvo sabor boricua.
Rosalía brindó con coquito, habló sobre la conexión entre la salsa, el reggaetón y el flamenco, y expresó su admiración por Héctor Lavoe.
Otro de los momentos más comentados ocurrió con la aparición de Young Miko, quien participó en la dinámica del confesionario y compartió una anécdota de sus años universitarios.
El repertorio incluyó temas de distintas etapas de su carrera como “Saoko”, “La Fama”, “La Combi Versace”, “Bizcochito” y “Despechá”, junto a canciones de su más reciente producción.
A solo tres fechas de culminar la gira más grande de su carrera, Rosalía convirtió su regreso a Puerto Rico en una noche marcada por la conexión con el público y una producción que combinó música, danza y arte visual.