San Juan – La Oficina del Contralor de Puerto Rico (OCPR) emitió este miércoles una opinión cualificada sobre la gestión fiscal del municipio de Isabela, señalando múltiples deficiencias administrativas, incluyendo el desembolso de $376,310 en un proyecto de revitalización del Túnel de Guajataca que nunca se construyó.
Según el informe, el contrato para el diseño de planos, permisos y estudios del proyecto fue enmendado cuatro veces desde 2014 hasta 2019. Sin embargo, al 30 de junio de 2023, la obra aún no se había iniciado, lo que resultó en una inversión sin utilidad para el municipio.
La auditoría detectó siete hallazgos, entre ellos:
- 25 donativos por $53,987 del Fondo Dotal del Deporte otorgados sin aprobación de la Legislatura Municipal entre 2022 y 2023.
- No transferencia de $6,782 al Fondo Dotal, producto de la venta de un vehículo, como estipulaba una resolución.
- Retraso de 896 días en registrar un acuerdo colaborativo con el CIMA-EM ante la Contraloría, cuando la ley exige hacerlo en 15 días.
- No facturación oportuna de $10,466 a la compañía administradora del vertedero municipal, lo que retrasó ingresos al municipio.
- Asignaciones presupuestarias no obligadas en 90 % de los contratos y 33 % de las enmiendas examinadas, por un total de $853,379, lo que podría causar sobregiros y litigios.
Además, se señaló que once empleados fueron destacados sin base legal al Centro Isabelino de Medicina Avanzada (CIMA-EM), y que la Legislatura Municipal autorizó que el centro no devolviera un capital inicial que ascendía a $1.9 millones en efectivo y $480,750 en propiedad.
El presupuesto del municipio pasó de $12.6 millones (entre 2019 y 2022) a $16.6 millones en 2023, con superávits acumulados que superan los $37 millones, según sus estados financieros.
La Contraloría recomendó a la Oficina de Gerencia y Presupuesto que verifique el cumplimiento del Plan de Acción Correctiva para atender las deficiencias señaladas.