San Juan — Escoger un hogar de cuido prolongado para un padre, madre o familiar es una de las decisiones más importantes que enfrentan muchas familias en Puerto Rico. El presunto caso de maltrato contra una mujer de 86 años en el hogar Casa Dorada, en Las Piedras, y la cancelación inmediata de la licencia de la institución por parte del Departamento de la Familia, ponen de relieve la necesidad de investigar y hacer preguntas antes de confiar el cuidado de un ser querido.
La secretaria del Departamento de la Familia, Suzanne Roig Fuertes, informó que el hogar ya era objeto de una investigación administrativa por presunta negligencia en la prestación de servicios y que la mayoría de sus residentes habían sido reubicados previamente. Tras el nuevo incidente, en el que una residente sufrió lesiones y permanece hospitalizada, la agencia ordenó el cierre del establecimiento y el traslado inmediato de las dos personas que aún permanecían allí. Según la Policía, la mujer de 86 años fue encontrada en el suelo con abrasiones en distintas partes del cuerpo y un trauma en la cabeza. El caso provocó el arresto del presunto agresor.
¿Qué debe verificar antes de escoger un hogar de cuido?
Especialistas en el cuidado de adultos mayores recomiendan que las familias no se limiten a evaluar el costo o la ubicación del centro. Antes de tomar una decisión, es importante:
- Confirmar que el hogar cuenta con una licencia vigente del Departamento de la Familia.
- Preguntar si la institución ha sido objeto de querellas, investigaciones o sanciones administrativas.
- Visitar las instalaciones en diferentes horarios para observar las condiciones de higiene, alimentación y trato a los residentes.
- Verificar la cantidad de cuidadores disponibles por turno y la preparación del personal.
- Preguntar cómo manejan las emergencias médicas y con qué frecuencia se comunica el personal con las familias.
- Conversar con otros familiares de residentes sobre su experiencia.
- Confirmar si existen protocolos para prevenir caídas, maltrato, negligencia y abuso.
Además, los expertos aconsejan mantenerse involucrados una vez el adulto mayor ingresa al hogar. Las visitas frecuentes, las llamadas y una comunicación constante con el personal pueden ayudar a detectar cambios en el estado físico o emocional del residente.
Las autoridades recordaron que cualquier sospecha de maltrato, negligencia o explotación contra un adulto mayor debe denunciarse de inmediato ante el Departamento de la Familia o la Policía de Puerto Rico para que se active la investigación correspondiente.