Bogotá– El Capitolio Nacional abrió este martes sus puertas para que ciudadanos y figuras políticas rindan homenaje póstumo al senador y precandidato presidencial opositor Miguel Uribe Turbay, quien falleció el lunes, dos meses después de ser gravemente herido en un atentado.
Desde tempranas horas, decenas de personas hicieron fila en la Plaza de Bolívar para acceder al Salón Elíptico del Capitolio, donde reposa el féretro cubierto con la bandera de Colombia y custodiado por soldados del Batallón Guardia Presidencial. Entre los asistentes, algunos portaban flores blancas, otros rezaban y muchos guardaban silencio en señal de respeto.
Conmoción nacional por su asesinato
Uribe Turbay, de 39 años y miembro del Centro Democrático, fue atacado el 7 de junio durante un mitin político en Bogotá, recibiendo dos disparos en la cabeza y uno en la pierna. Tras 64 días en estado crítico, falleció en la Fundación Santa Fe. Su muerte ha provocado un fuerte impacto político y social, con llamados a que el crimen no quede impune.
El Gobierno colombiano decretó un día de duelo nacional, ordenando izar la bandera a media asta en todas las instituciones públicas y embajadas. El decreto fue firmado por el ministro del Interior, Armando Benedetti, quien también acudió al Capitolio para expresar sus condolencias a la familia.
Ceremonia y exequias
El féretro permanecerá en el Capitolio hasta el mediodía del miércoles, cuando será trasladado a la Catedral Primadapara las exequias. El templo también acogió en el pasado las ceremonias fúnebres de sus abuelos, el expresidente Julio César Turbay y Nydia Quintero, así como de su madre, Diana Turbay, asesinada en 1991 por el cartel de Medellín.
En la ceremonia privada realizada el lunes participaron expresidentes como Juan Manuel Santos y César Gaviria, el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, y líderes de distintos partidos, reflejando el alcance de su figura política y el pesar nacional por su muerte.