Jerusalén– Cientos de camiones con ayuda humanitaria comenzaron a ingresar este domingo en la Franja de Gaza desde Egipto, como parte de la implementación del plan de alto el fuego acordado entre Israel y el grupo islamista Hamás, que entró en vigor el pasado viernes.
Según constató la agencia EFE y medios egipcios, se trata de la mayor operación de asistencia humanitaria desde el inicio del conflicto en octubre de 2023. Largas filas de camiones se concentraron en la zona de Rafah, al norte del Sinaí y frontera con Gaza, en espera de cruzar hacia el enclave palestino a través de los pasos Kerem Shalom y Al Awja, controlados por Israel.
El canal Al Qahera News, próximo a los servicios de inteligencia egipcios, informó que se espera el ingreso de unos 400 camiones cargados con alimentos, medicinas y combustible, y destacó que las filas de vehículos alcanzan los cinco kilómetros de longitud.
Hasta el mediodía, alrededor de 300 camiones habían atravesado los puntos de control israelíes, donde son inspeccionados antes de su entrada en Gaza. Fuentes en el cruce egipcio confirmaron que cinco de los vehículos transportaban gas de cocina, mientras cisternas de combustible esperaban autorización para ingresar.
El acuerdo, alcanzado el miércoles en El Cairo con mediación egipcia e internacional, permite la entrada diaria de hasta 600 camiones de ayuda operados por la ONU, organizaciones humanitarias, el sector privado y países donantes.
El alto el fuego marca el inicio de la primera fase del plan de paz propuesto por el presidente de EE.UU., Donald Trump, que incluye la liberación de los rehenes israelíes retenidos por Hamás a cambio de la excarcelación de cientos de prisioneros palestinos y el repliegue parcial de las tropas israelíes de las principales urbes de Gaza.
Desde el comienzo de la guerra, Egipto ha almacenado miles de toneladas de ayuda humanitaria en una zona logística en Al Arish, cercana a Rafah, enviada por distintos países y organizaciones internacionales para aliviar la crisis en el enclave palestino.
El ingreso masivo de ayuda representa un paso clave en el esfuerzo internacional por estabilizar la región y garantizar el acceso a alimentos, agua y medicinas para más de dos millones de personas afectadas por el conflicto.