Washington– Un grupo de 287 trabajadores y exempleados de la NASA publicó este lunes una carta de disidencia formal dirigida al nuevo administrador interino de la agencia espacial, Sean Duffy, nombrado recientemente por la Administración Trump. En la misiva, los firmantes expresaron su rechazo a los recortes presupuestarios propuestos para el próximo año fiscal, que representan una disminución cercana al 25 % del presupuesto de la NASA.
“Nos vemos obligados a alzar la voz cuando nuestros líderes priorizan el impulso político sobre la seguridad humana, el avance científico y el uso eficiente de los recursos públicos”, advierte la carta, publicada en la plataforma Stand Up for Science.
La propuesta de la Casa Blanca contempla una reducción de 6.000 millones de dólares en el presupuesto anual de la NASA y un cambio de enfoque que daría prioridad a las misiones de exploración humana por encima de los programas de investigación científica y colaboración internacional. Los firmantes de la llamada “Declaración Voyager” advirtieron que estos recortes se implementan “en contravención de la ley de asignaciones del Congreso” y podrían tener consecuencias “nefastas” para la agencia y el país.
Entre las preocupaciones planteadas se encuentran el cierre de misiones previamente financiadas por el Congreso, la cancelación de proyectos internacionales, la rescisión de contratos sin justificación técnica y una “cultura del silencio” sin precedentes en la agencia.
La carta llega poco después del despido de Katherine Calvin, científica jefe de la NASA, y en medio de una ola de inconformidad entre científicos federales. Empleados de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) también han emitido comunicados similares criticando decisiones de la actual administración.
Una carta de disidencia formal es un mecanismo oficial dentro de la NASA que permite a sus empleados expresar desacuerdos graves para revisión por parte de la dirección. El documento busca frenar la implementación de medidas que, según los firmantes, comprometen la integridad científica y operativa de la agencia espacial.