España- Las autoridades españolas investigan las causas del grave accidente ferroviario ocurrido a última hora del domingo en la provincia de Córdoba, en el sur de España, donde la colisión entre dos trenes dejó al menos 40 personas fallecidas y 152 heridas, una cifra que podría aumentar conforme avanzan las labores de rescate y se accede a los vagones que cayeron por un talud.
El siniestro involucró a un tren de la compañía Iryo, que viajaba desde Málaga hacia Madrid con 317 pasajeros, y a un convoy de Renfe con destino a Huelva. Según la información preliminar, los tres últimos vagones del tren Iryo descarrilaron en la entrada de la estación de Adamuz, invadiendo la vía paralela y provocando el choque frontal con el tren Alvia de Renfe, cuyos dos primeros vagones se precipitaron por un terraplén de aproximadamente cuatro metros.
Las autoridades han catalogado el accidente como “raro” y difícil de explicar. El ministro de Transportes de España, Óscar Puente, indicó que el suceso ocurrió en un tramo recto de vía que había sido renovado recientemente, en mayo pasado, y que el tren implicado fue fabricado en 2022 y revisado el pasado 15 de enero. Puente señaló que la investigación deberá determinar si la rotura detectada en un tramo de la vía fue la causa o la consecuencia del descarrilamiento.
Hasta el momento, 41 personas permanecen hospitalizadas, 12 de ellas en unidades de cuidados intensivos, entre las que se encuentran un menor de edad y una mujer embarazada. Los equipos técnicos continúan trabajando para retirar los restos de los vagones siniestrados, en una operación compleja que incluye el uso de grúas de gran tonelaje.
La investigación oficial está a cargo de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), un organismo independiente que ya abrió un expediente. Su presidente, Iñaki Barrón, explicó que las primeras pesquisas apuntan a una posible “interacción entre la vía y el tren” como causa del descarrilamiento, descartando inicialmente fallas humanas, de señalización o electrificación.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, visitó el lugar del accidente y se comprometió a esclarecer lo ocurrido con “absoluta transparencia y claridad”. “Vamos a dar con la verdad, vamos a conocer la respuesta”, afirmó.
El impacto de la tragedia ha generado una ola de solidaridad internacional. Mandatarios como el presidente francés Emmanuel Macron, la primera ministra italiana Giorgia Meloni y el papa León XIV expresaron sus condolencias, al igual que representantes de la Unión Europea, que ofrecieron apoyo a España a través de su centro de emergencias.
Como consecuencia del accidente, el servicio ferroviario de alta velocidad entre Madrid y Andalucía permanece suspendido y las autoridades estiman que podría restablecerse alrededor del 2 de febrero. Mientras tanto, Renfe, las aerolíneas Iberia y Air Europa, así como compañías de autobuses, han reforzado sus operaciones para cubrir la demanda de transporte entre el sur y el centro del país.