La Fortaleza – Más allá del proceso administrativo y la espera por la aprobación final de la Junta de Supervisión Fiscal, el cheque de alivio contributivo anunciado por el gobierno representa una inyección directa al bolsillo de miles de puertorriqueños que enfrentan el alto costo de vida.
Según el secretario de Asuntos Públicos, Jean Peña Payano, los pagos se mantienen dentro del calendario previsto y podrían comenzar a emitirse entre finales de mayo y principios de junio, luego del cierre del ciclo contributivo el pasado 15 de abril.
El programa, que asigna 554 millones de dólares, está dirigido principalmente a contribuyentes de la clase media, un sector que ha enfrentado presión económica por la inflación, el aumento en servicios básicos y el costo de alimentos.
Para muchos ciudadanos, este cheque podría significar más que un simple reintegro adicional. En términos prácticos, puede ayudar a cubrir gastos esenciales como renta, utilidades, gasolina o deudas acumuladas. En un entorno donde los salarios no siempre han crecido al mismo ritmo que los precios, este tipo de alivio se convierte en un apoyo inmediato.
El beneficio aplicará a quienes hayan residido en Puerto Rico durante todo el 2025, radicado su planilla a tiempo y tengan ingresos de hasta 150,000 dólares. Además, incluye una deducción adicional de 2,500 dólares por cada dependiente menor de edad, lo que podría traducirse en un mayor alivio para familias con hijos.
Otro punto importante para los contribuyentes es que el pago será automático. No será necesario llenar formularios adicionales, y se emitirá de forma separada al reintegro tradicional, mayormente mediante depósito directo.
El director de la Oficina de Gerencia y Presupuesto, Orlando Rivera Berríos, aseguró que el gobierno ya cumplió con los requisitos solicitados por la Junta Fiscal y no anticipa impedimentos para que el dinero llegue a la gente.
Sin embargo, el desembolso aún depende de la aprobación final de la Junta, lo que mantiene a muchos ciudadanos a la expectativa.
En un escenario económico retante, este tipo de medida busca ofrecer un respiro inmediato. Para el ciudadano promedio, la pregunta no es solo cuándo llegará el cheque, sino cuánto podrá aliviar la carga diaria.